.Hace ya más de tres años que un ser querido se fue para siempre a un lugar mejor, pero yo sigo llorando, mi corazón sigue estando triste. Tengo momentos y momentos, y en estos es cuando me pongo a pensar y a recordar todo lo que he pasado con ella. Siempre recuerdo que me contaba que siendo pequeña, y viviendo en Tetuán (Marruecos) recuerdo que decía siempre estaba en casa de una amiga que vivía en el mismo piso en su casa metida, no salía de allí para nada, cenaba con ella, dormía con ella, desayunaba sus desayunos y hasta reía y lloraba con ella, las historietas que me llego a contar, seguramente muchas las olvidare, pero por ahora las voy recordando. Parece mentira, pero es como si no se hubiera ido, como si fuese imposible que no vuelva a verla mas, y esa sensación duele, porque en el fondo sabes que es verdad., siempre me contaba historias de familias que ella conocía, me contaba como la gente que ahora puede aparentar mucho, eran pobres y no tenían nada, me contaba las historias de como vivieron la guerra, todas y cada una de esas historias reales, los consejos que me daba en todo momento, todo eso lo echare tanto de menos y sigo llorando por su ausencia .
Mi corazón sigue estando triste, pero no lo quiero demostrar, lloro y me siento mal por el echo de que ya no la volveré a ver, por el echo de que no la abrazare mas, por todas las cosas que podían haber sido y no serán ya, nunca mas. Todo lo que me enseño, lo sigo recordando ahora mas que nunca, los recuerdos, los pensamientos, los momentos que tengo ahora, son oscuros y tristes. Supongo que con el tiempo podré superar todo esto, pero, ¿Cuanto tiempo? no lo se.
Escucho alguna canción y me recuerda a ella, miro a la gente mayor por la calle y pienso, así podíamos estar nosotros, porque me acuerdo de ella, siempre dicen que de una muerte llega un nacimiento ¿no? pues es verdad, nació mi nieta Alba. Estas son unas palabras para poder desahogarme un poco, para quitar y vaciar de mi interior toda esta pena que tengo, hay momentos en la vida en que quieres mostrar tu felicidad, tus problemas, tu realidad, pues esta es mi realidad, estoy aun triste, y supongo que escribiéndolo me desahogo un poco. Todo el mundo ha perdido a un ser querido y sabe como se siente, el dolor de la perdida, es muy grande cuando se quiere a esa persona, y yo aun después de estos mas de tres años dolorosos sigo teniéndola, no puedo reír, celebrar y soñar sin mas, no puedo, pero un día podré aunque creo que aun no ha llegado el momento. He perdido la persona mas querida no disfruto de la NAVIDAD, pero la celebro con mis hijos con la mayor sencillez, con relax, notando a mi lado a la que se ha ido, se que mi Loly desde el cielo ve lo infeliz que soy desde que ella no esta a nuestro lado y desear que estas fiestas pasen lo mas pronto posible.
Sentirse solo, triste y deprimido, en cualquier época del año es preocupante, sin embargo, en la temporada navideña, es doblemente alarmante, en estas fechas suelo experimentar depresiones fuertes, soledad, y la necesidad de cariño, llega la nostalgia porque no está cerca, y se empieza a pensar en lo que significó para uno ese ser, nunca se compensará el dolor, no puedo decir voy hacer otra cosa para mitigarlo, la pena esta ahí todo el tiempo.
Para muchas personas la Navidad debe contener risas y alegrías, pero para otros muchos las lágrimas tiñen esta temporada. Lloro por lo que fue nuestra vida y la felicidad perdida; lloro porque alguien se me fue; lloro porque me siento solo; lloro porque sencillamente creo que no hay un motivo para celebrarla. Tal vez quizá yo, en esta Navidad derramare más lágrimas de las que nos gustaría aceptar. Pero, a pesar de ello, no quiero estar mal delante de mis hijos. Si bien a mí alrededor muchos ríen, si los más allegados a mí se rodean de diversión mientras a mí me duele, lloro sin temor porque: cuando sufro, es que estoy vivo; cuando lloro, más comprendo la verdadera Navidad; cuando padezco, más conscientes soy de que «todo aquel que nace padece y muere». Las lagrimas salían por si solas y los tragos amargos de saber lo que me estaba pasando, sólo me dejaban tristeza y melancolía; y también por sentir la tristeza de mis hijos. Sé que todo lo escrito hablo en pasado, pero ese es el pasado con el que recuerdo el espíritu navideño, estas fiestas son tristes para mí, son fiestas familiares, y nos falta ella, mi Loly.
Allí estaba yo, abriendo mi corazón ante mis hijos, no sabía que decirles, solo les hablaba de su madre y con las lágrimas surcando mis mejillas, son las vivencias que trae la navidad, cuando la familia se reúne y los recuerdos empiezan a aflorar, siempre me vieron junto con mi Loly, pero hoy tan extraño me siento al no tenerla a mi lado, pero pronto volveré a verla. Todos sabemos por propia experiencia qué son los sentimientos, porque todo el mundo ha experimentado penas y alegrías; pero resulta muy difícil definir exactamente con palabras lo que son los sentimientos. La Navidad es tal vez el momento del año que más nos hace experimentar los sentimientos, que podríamos decir que es ese estado afectivo de placer o dolor que acompaña al hecho de vivir. Navidad y Año Nuevo no son sólo fechas de celebración, regalos y brindis para la gran mayoría de la gente, sino que para una parte importante de personas es sinónimo de nostalgia, pena y hasta algunas lágrimas. Somos las personas que hemos perdido hace unos meses o años a un ser querido que, fallecieron y dejaron un dolor que a veces cuesta afrontar, este año ha sido muy largo y estamos a 10 días de terminar un año lleno de tormentos, de penas, de sufrimientos, de recuerdos a 3 días de navidad quiero saber cuales son mis deseos en esta fecha, los deseos para con mis hijos son siempre los mismo, pero en este tiempo que esperamos de esta fiestas, ¿regalos? , si, el poder tener a mi Loly, ese seria mi gran regalo.
Invitemos también al recuerdo de los seres queridos que ya no están, aquellos con los cuales compartíamos esas largas mesas navideñas, para que cuando lleguen las 12 abracemos fuerte esos recuerdos, demos un beso a la ausencia, ¿realmente no estoy tan solo, quien te dijo que te fuisteis? Se fue tu cuerpo, pero no el recuerdo. Por ello quien esta Navidad nos sintamos solos, lo mejor es cargarnos de recuerdos y tal vez nos animemos… solo tal vez. Yo que estoy necesitado de amor cariño compañía en fin de mi Loly estoy solo y esto no es vida yo que hasta hace poco me consideraba el hombre mas feliz del mundo. Me quiero conectar con los que están tristes por la razón que sea, con los que viven o vivirán un duelo en estos días, con los que este año han sufrido mucho como yo y sienten que no hay nada que celebrar. Para mí este año es sólo un abrazo de los que amo, un beso de mis hijos y que se hiciese el milagro de poder tener a Loly conmigo todavía, una navidad mas para mi será una noche triste llena de lágrimas es y de mucho dolor, nada puedo hacer para detener tanto llanto, tanto sufrimiento, tanto dolor, tanta impotencia que me dejó tu partida, esa partida que hubiera cambiado por la mía para que tú siguieras viviendo.
Cualquiera que sea nuestra edad y la perdida del ser querido, los días festivos sin mi Loly serán ciertamente muy difíciles. La risa, antes tan fácil, fluida y natural, puede llegar a ser solo una mueca o perderse totalmente; dar regalos, alguna vez tan divertido, puede parecer vacío y triste, carente de sentido; las canciones familiares, a veces tan reconfortantes, pueden atragantarse y acompañarse de lágrimas y un intenso anhelo. En verdad, hay algo de dolor que cuelga de la alegría que otros sienten: es difícil estar sin mi Loly y tener que ajustarse a esa nueva tradición casi por obligación y sin quererlo. Todo esto suele acompañarme de una gran cantidad de angustiantes preguntas: ¿Qué es lo que me está pasando? ¿Si seré capaz de aguantar esto? ¿Realmente deseo sobrevivir a esto? ¿Lo que siento es normal? ¿Me estoy enloqueciendo? Además, los festivos añaden su propia carga de preguntas. Es importante reconocer que hay muy pocas respuestas buenas o malas a estas preguntas.
En la celebración de uno de estos días sin el ser querido nos duele todo con cada pensamiento de celebración: duele el cuerpo, el alma, el espíritu, el pasado, el presente, el futuro sin el ser querido, nada parece servir ni adaptarse a nuestra nueva circunstancia. Todo lo que se quiere es "pasar de una vez" toda esa época que ahora es diferente y molesta y "despertar varios días después". No encontramos paz y tranquilidad en ningún tipo de celebración; se llora con cada adorno que se pone en el árbol de navidad, con cada vela encendida, con cada rosa recibida. Se siente rabia contra el destino o contra dios por permitir que una vida tan feliz y tranquila tomara ese rumbo; hay pesadumbre y deseos de que todo el mundo sienta el dolor que nos embarga. Estos días, días de reunión familiar, son días donde realmente caemos en cuenta del vacío existente: el ver continuamente el regalo perfecto para nuestro ser querido ausente repentina y repetidamente nos recuerda que ella ya no estará más, ya las luces de navidad no brillaran como lo hacían antes. La pérdida del ser querido nos deja con la sensación de la perdida de nuestra realidad, de nuestro sentido de la vida y aún de nuestra personalidad.
Perdóname Lolilla hoy he incumplido mi promesa de llevarte flores como todos los lunes pero tengo a tus nietos en casa y no puedo salir con tu querido Dieguito, como tampoco podre ir el próximo lunes así que hasta el día 8 del nuevo año no podre visitarte y decirte que te quiero, te pondré nuevas flores para que luzcan, no se si desde el cielo podrás leer las cosas que te escribo, a veces lo miro y digo para mi ahí esta mi Lolilla y se me saltan las lagrimas ¿Cuánto valen las lagrimas vertidas por ese ser querido que se nos fue para siempre? Contemplando cómo se pasa la vida y cómo viene la muerte, tan callando.
Lolilla, te fuiste entre el 21 y 22 de junio casi a dos días de tu cumpleaños, un día y desde ese día me he aferrado a tu recuerdo, a los momentos que puedo capturar en mi memoria y que me obligo a recordarlos siempre, no vaya a ser que los olvide. Te veo en ellos, como una película, pero podría jurar que recuerdo exactamente como olías, como se sentía tu piel, cuando agarraba tu mano y la estrechaba entre las mías.El vacío no cesa, el dolor tampoco. Tu nos enseñaste a ser fuertes, fuiste la raíz más fuerte de nuestra familia, de ti aprendí a caer, levantarme y llorar después. Para que pueda decirle al mundo que me duele tu ausencia cada día, no me quejo Lolilla, no pienses que estoy muy mal. Creo que cada lágrima que brota de mis ojos es un tributo a lo profundo que lograste entrar en mí. Ya no estás, es cierto, pero serás por siempre mi ejemplo. De ti queda mucho. Fuiste una mujer que se adelantó a su época, fuiste una vanguardista Lolilla, yo humildemente espero poder hacia el final de mis días sentir que soy digno de ti. Estas palabras te las dedico a ti Lolilla, y espero que en cielo también puedas leer mis páginas para que sepas cuanto te queremos. Te imagino feliz, en ese cielo y haciendo tu crochet como lo hacías cuando estabas a mi lado.
La soledad acompaña a la amargura, tragando el dolor oculto, son lágrimas calladas de las que solo uno mismo sabe su existencia, son lágrimas que refrescan el alma, alivian su dolor, reflejan su tristeza ¿Cuántas veces las he derramado y pienso que se pierden en la nada? ¿Cuántas veces pienso que a nadie les interesa? Porque el dolor del alma no lo alivian las palabras. Pero hay un dolor que no podemos ignorar, un dolor tan enorme, que borra todo lo demás, y hace que el mundo se desvanezca hasta que sólo podemos pensar en cuanto daño nos han echo, cuando desaparece lo que mas quieres.
Solo en medio de estas cuatro paredes encuentro que el susurro de tu voz cada vez se desvanece mas, y que el calor de tu cuerpo va desapareciendo para cambiarlo por una oscura y fría soledad donde todo lo que escucho es mi respirar que poco a poco va decayendo, se va extinguiendo junto con mi cuerpo por la tristeza y desesperación que me ha hecho sentir tu marcha. Y el dolor acumulado hiere mi alma, no puede ni pensar en como se desvanece toda la felicidad que al perderla pude comprender que todo puede desaparecer, sin piedad, lo que has querido. Hay momentos que sentimos que todo esta mal, que nuestras vidas se hunden en un abismo tan profundo, que no se alcanza a ver ni un pequeño resquicio por el que pase la luz, a veces se me llena el alma de tristes y amargas lagrimas. Los Mayores lloramos en la soledad, lloramos sin gritar con las lágrimas contenidas, pero a través de esas lágrimas se manifiesta un terreno de sentimientos, lloro ante la tumba de mi Loly, lloro por que la sigo queriendo.
Hoy a finales del 2008 me doy cuenta de que he llorad tanto por ti y que no me han servido para nada solo han sido para que el dolor se avive, el sufrimiento y el de dolor se hayan apoderado de mi cuerpo y no he conseguido nada tu solo quedarme con tus recuerdos y con el cariño que te tengo se que ha veces en estas paginas tan queridas por mi, he tenido días y noches tan largas que parecían que nunca se terminaban, siempre he creído que tu estabas a mi lado, pero la evidencia existes y sigo solo, única compañía es la soledad, y tus recuerdos durante estos mas de tres años que nos faltas, ayer tu Dieguito estaba viendo sus dibujos animados y no se por que una lagrima se deslizo por mi cara la vio y me dijo abuelo ¿estas llorando por la “Yayi”? no me había dado cuenta de que me resbalaba, salen solas solo de pensar que ya no nos volveremos a ver, pero de todas las maneras la esperanza es lo ultimo que se pierde, así que tranquilo, seguro que esa esperanza está aquí conmigo, esperando para acompañarme de nuevo en el camino, y por los momentos solo espero que estas pocas letras, logren conseguirla, dicen que la esperanza es lo que mantiene al ser humano seguir viviendo . Sin ella no puedes ver un futuro adelante y el vacio te invade completamente. Trato de continuar pero como vivir sin eso que llamamos esperanza.
Y en esta soledad que cubre mi alma, me llena de angustia el no tenerte a mi lado, la esperanza que tenía se fue para no regresar, solo quedan tus recuerdos, pero en mi vida solo quedara un vacio al no estar tú, solo una esperanza perdida. Soledad la única que me ha quedado cuando te fuisteis la única con la que puedo llorar la que no me hace ningún reproche y deja que me desahogue, son por las noches que me encuentro conmigo mismo. Son por las noches que hablo en sueños contigo. Son por las noches a mi almohada le digo que aun te sigo queriendo, pero solo me quedan recuerdos, a veces pienso que esto no es real que es solo una pesadilla, volví la mirada al techo de mi habitación y llore, añoranza muy, muy, muy grande, parecía que fuera ayer y sin embargo, queda todo tan lejano, parece que han pasado tantos años, tantas cosas, que todo parece que queda muy lejano, todo parece un sueño borroso y empañado, son todos tus recuerdos hay un nudo en mi garganta, sabes que nunca te podré olvidar, son todos tus recuerdos.
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