jueves, 24 de diciembre de 2009

LA ALMUADA

Postrimería del año 2009, los días y las noches son tan largas y al mismo tiempo tan cortas el tiempo, nuestro tiempo se acaba, nuestra vida es tan corta como dijo Calderón de la Barca “La Vida es Sueño” y esa es la verdad, largos se me han hecho los días desde que tu faltas pero cortos ha sido el tiempo en que no estás en este mundo al lado de tu familia ya que es la quinta Navidad que no pasas con nosotros.
Sé que el amor a primera vista es difícil de creer hasta yo recuerdo que me reía de eso, pero no sé que había en ti, Lolilla, que desde que te vi quede prendado de esos ojos, esos labios, tu dulce voz, toda tú eras guapa. A veces pienso que tu y yo ya nos habíamos conocido en otra vida, que tu y yo ya habíamos escrito otra historia, siempre me decías que en tu vida anterior habías sido una pirata muy famosa, en otro lugar quizás, en otro tiempo , y que hemos trascendido a todo para volvernos a encontrar , solo te pido una cosa ahora que ya no estas aquí conmigo, a ver si nos volvemos a encontrar en otra vida diferente, porque bien he comprendido que eres parte de mi y nunca, nunca, nunca, te voy a volver a dejar de recordar.
La pena es el resultado de las sensaciones que se contradicen entre sí, porque yo me acuerdo todos los días de ella, solo tristeza, dolor y angustia, ya que no la iba a poder ver más, ya no podría hablar más con ella, ya no iba a poder abrazarla más, nunca más podría darle un beso o que ella me diera un beso a mí, esas dos sensaciones, esas dos experiencias se juntaron y es lo que a veces no entendemos de la pena el dolor y la tristeza de tantos años vividos juntos y la inquietud de, ¿qué va a venir de aquí en adelante?.La pena está relacionada con el corazón y no con el cerebro, por eso, cuando perdemos un ser querido, la persona que está sufriendo, le queremos dar explicaciones racionales, no le ayudan para nada: no ayudan. Porque la pena no pasa por la cabeza, pasa por el corazón, se siente, y no podemos aliviar la pena de nadie tratando de darle respuestas racionales, el otro puede entender todo claramente, pero la pena sigue estando en nuestro corazón. ¿Y saben cuál es el gran problema? que estamos muy mal preparados para ayudar a una persona que está pasando por el dolor: No te sientas mal, no llores, tratan de consolarme con esa frase, entonces ¿qué pensó por dentro?, que tenías que reprimir el llanto, que tenías que reprimir la emoción, porque llorar frente a la pérdida estaba mal. El tiempo sana las heridas, el tiempo sana todo, y esa es una gran mentira porque el tiempo no sana nada.
Esta emoción llega como un manto oscuro en una mano pero con una pequeña vela encendida en la otra. Haga lo haga esta vela no se apaga, nada podre hacer para evitar que siga encendida. Lloro todo lo que puedo porque el consuelo siempre llega, tan solo mirar de cuando en cuando la vela, últimamente me he dado cuenta que la pena viene de la ansiedad, porque el cariño que tengo Lolilla ha sido tan corto, pero tan largo de olvidar, el sollozo, la respiración entrecortada, las lágrimas espontáneas, la espalda curvada, el mal dormir, la pérdida del deseo de vivir, el mundo en gris, todos síntomas de la enfermedad más importante de los últimos cuatro años, la depresión.
De nuevo te vuelvo a escribir Lolilla, a descargar toda mi furia sobre el teclado de mi PC. Destrozado en un rincón de mi habitación, solo, sin nadie que se compadezca, brotan de mis ojos lágrimas que queman mi demacrado rostro. A duras penas conseguí en mi humilde llanto salir de nuestra habitación, de cómo mi cuerpo lloraba, y mi alma huía para no ver mi sufrimiento, mareado y desconsolado, vomitaba gritos de furia, y sólo cuando mi cuerpo pudo alcanzar la calma de haberme desahogado, mi alma volvió, ya tumbado en mi cama, hizo que cayera en el sueño. Pude contemplar en sueños como mataban mi esperanza, como martirizaban mi alma, y como encadenaban mi sufrimiento a mi cuerpo para no dejarlo salir más. Desperté con lágrimas en los ojos y sentí un escalofrío en todo el. En mi reloj marcaban las seis de la madrugada, y comprendiendo que era demasiado temprano, desde mi ventana contemplé el fugaz amanecer. Dicho amanecer se veía distante y tranquilizador, por lo que sentí la calma dentro de mí, y dejé escapar el dolor con una simple lágrima. Este fue el último día de tranquilidad dentro de mi corazón. Pasaron los días con la sombra de la amargura tras mi espalda, y con la calma del desahogo aliada con mi alma. Volvió entonces mi alma a ser desgarrada por el sufrimiento, y sin poder hacer nada contra este fuerte golpe del pasado, mantuve mis ojos toda la noche en vela. Noches de sufrimiento me esperaban mientras este pensamiento estuviese presente. Sólo cuando llegaba la noche podía descargar mi furia y mi tristeza, al ver que a mí alma sólo la acompañaba la soledad. Noches y noches concluyeron y nadie supo contemplar el dolor que por mis venas corría, nadie puede ver la furia que arrasaban mis ojos. Descubrí que hay pequeñas cosas en la vida, que son capaces de salvarte del peor sufrimiento; de nuevo caí en el sueño, esta vez tranquilo y sin nada que lo perturbase.
La soledad es mi refugio, y así me siento, solo, pero no es solamente lo que siento si no como estoy, apenas tengo ganas de escribir no hay la inspiración que quiero, algo está pasando en mi mente le hace falta tu presencia Lolilla, son noches de soledad, muchas preguntas y pocas respuestas de ilusiones que se mueren en soledad.
Llegaste a mi vida hace más de cincuenta años y, confundiendo mis sentimientos, hiciste crecer mis ilusiones dentro de un mundo diferente al que tenía ante mis ojos, lograste que mi atención se basara en una cosa: en ti. Te buscaba a donde ibas y te extrañaba cuando no conseguía verte. Luchaba por conquistarte, por liberar mis sentimientos y demostrarte el cambio que en mí había sucedido. El tiempo pasaba y ya no me importaba cómo eran los días, mi objetivo era uno solo: tenerte, sabía cómo lograrlo pero no me animaba, el miedo a tu rechazo me volvía frágil y el coraje se iba con las lágrimas, comprendí entonces el mundo en el que había comenzado a vivir: el mundo del cariño. Formasteis parte de mi vida, fuisteis tú quien se animó a demostrar tus sentimientos, queriéndome más de lo que imaginaba y endulzándome cada mi minuto de mi vida. El tiempo fue pasando y crecimos juntos, aprendimos a entendernos, a compartir, a protegernos, a vivir. Cada día que pasaba era más maravilloso que el anterior, mis sentimientos crecían cada vez más, a cada segundo comprobaba que eras la persona perfecta para mí, los miedos se fueron alejando y en tus brazos encontraba la seguridad que necesitaba. La magia iba creciendo entre nosotros y nuestros sueños empezaron a ser los mismos, la confianza creció sin límites, al igual que el cariño, que nos hizo felices. Nadie podía haberte separado de mí, porque eras parte mía y no conozco el olvido, porque aún cuando el cielo se apodero de tu alma y el viento se lleva mis suspiros, aún en ese momento, te seguiré queriendo.
Si ahora estuvieses aquí te abrazaría bien fuerte Lolilla, porque siento algo muy grande en el pecho, en el corazón, es como una presión, como si algo fuera a explotar, a explotar de cariño, porque tu cariño me inundo por dentro y se me sale del cuerpo, sin que lo pueda detener. Tengo ganas de gritar, de correr, de buscarte aunque sea en el cielo, pero no puedo, y por ello escribo, para ver si puedo sacarme este fuego que tengo dentro, que me quema y me ahoga, y no me alcanzaría la voz para gritarlo, ni el PC para escribirlo, ni la vida para demostrarlo. Te necesito tanto. Te quiero con el cuerpo, con el alma, con el corazón y con la mente, con todo lo que soy y con todo lo que tengo. Siento que voy a morir por tu ausencia si no te tengo, y no sé cómo decirlo, solo estas palabras “TE QUIERO LOLILLA”
Estoy cansado pero muy cansado, no sé qué me pasa estos días en los cuales ya está la Navidad en cima será por eso y que los recuerdos se hacen más vivos, Dios ha sido injusto conmigo no tenia porque haberme dejado aquí en la tierra, mientras te lleva a ti a su lado, cuanto hubiese deseado irme contigo, pero solo, me he quedado solo, sé que los días, meses o años que me queden de vida va a ser un sufrimiento continuo.
No puedo más, simplemente no puedo más. Llevo luchando desde que tú mi Lolilla te fuisteis con Dios, en un principio nada fue fácil pues podía culpar a Dios, pero ahora con 74 años no puedo más que culparme a mi mismo de haberlo hecho todo mal. Intento salir del pozo y cuando estoy asomando la cabeza cometo el error más común en mí, me traiciono a mí mismo. Soy lo que se puede decir una fracasado en todos los aspectos. Solo quiero cerrar los ojos y no abrirlos nunca más. Lo único que quiero es desaparecer. No soporto esta vida, no soporto a la gente, solo quiero estar solo. Me aisló todo lo que puedo. En fin solo quería dejar constancia de mi miserable existencia y desahogarme un poco, la verdad estoy harto de disimular y hacer ver a los demás lo NORMAL que soy. No puedo más.
¿Qué pasa cuando un día Me levanto y las cosas ya no se ven iguales? ¿Cuándo los sabores de la vida se pierden? Cuándo realmente abro los ojos. Todo cambia, ya nada se disfruta, me he vuelto miserable y ya nada parece tener sentido, solo deseo volver a cerrarlos, no sé qué hacer ni pensar, pero de qué pienso. Solo quiero gritar y patear. Ya no espero nada de nadie, todo me ha defraudado. Mis gustos han cambiado, pocos lo notan. Quiero volver a cerrar los ojos y nunca más volver a abrirlos. Pero no puedo. Lo deseo, pero no puedo.
No quiero cerrar los ojos, me aterran todas estas imágenes en mi cabeza le temo al silencio porque sé que mis pensamientos terminaran por aniquilarme, este escrito lo hice desde la perspectiva de un hombre que se siente agobiado por su sufrimiento, cerrar los ojos, cerrarlos para siempre, era ya el único deseo que albergo en mi persona, intento, para matar el tiempo, recordar cómo había sido mi vida antes de estos años de agonía.
No me puedo concentrar. Mi mente da vueltas y solo quiero llorar. Ayer no fue un día bueno y hoy todavía sufro las consecuencias. Quiero salir corriendo y nunca regresar. Hoy no tengo esperanza, ni fe, ni fuerzas para luchar contra todo lo negativo. Quisiera poder irme y no regresar. Enfrentarme a la realidad y realmente aunque yo haya cambiado, soy el mismo de siempre pero sin mi Loly a mi lado, En estos momentos siento que mi vida está como paralizada. Una vez salga de la situación en la que estoy nada va a cambiar. He aprendido a que uno no escoge lo que quiere para su vida y como quiere vivirla.
Mis pensamientos son una de las cosas más difíciles de controlarlos. Yo mismo me convenzo de lo fácil que sería hacerlo, terminar con mi vida y dejar atrás a todos mis hijos y nietos. Pero a la misma vez sé que es una mentira. Quitarme la vida no es fácil, porque no importa el método que escoja mi cuerpo sufrirá y yo también sufriré. Sin olvidar que mi familia también sufrirá. Sin embargo, la mente me quiere engañar, hacerme pensar que es fácil, pero no lo es.
A pesar de que estoy tomando medicamentos que me ayudan a dormir, todavía hay noches en las que simplemente no puedo dormir. Noches como la de hoy, son esas en las que tan pronto coloco mi cabeza sobre la almohada vienen a mi mente mil ideas diferente. Pienso en mi esposa Loly, mi familia y eventualmente los pensamientos me llevan a ideas que no tienen nada que ver con mi vida actual. A veces recuerdo cosas del pasado junto a ella. Hay cosas en la vida que quizás no tengan mucho aprecio para algunos, pero para otros pueden ser de mucho significado, especialmente cosas que con amor y comprensión y mucho corazón que con alguien compartió.
Si las almohadas hablasen, nos quedaríamos de piedra, La almohada lleva el registro de nuestros sueños, guarda nuestros secretos inconfesados y los pensamientos más sensibles, pero muchas veces se torna una compañía hostil que repele cuando nos abrazamos a ella como estrujándola en busca de ese sueño que no logramos conciliar. Inquietos, agitados, con los ojos como platos, la ponemos del derecho y del revés, la doblamos, la sacudimos y la volvemos a apretar sin conseguir que se rinda a nuestro deseo. Es su venganza por haberla hecho confidente de lamentos y obsesiones, de dudas y pesadumbres.
Hoy es día 24 de diciembre 09 día de navidad no tengo ninguna gana de celebrarlo, así que si puedo me escaqueo de la cena viene tu consuegra Teresa hacer una sopa y yo no me gustan sus comidas , pero lo peor es que nos faltas tú, una navidad mas, ¿Cuántas tendré que pasar sin ti?
Hace más de cuatro años, justamente por estas fechas, tuve la suerte de pasar las últimas navidades con la mejor persona que he conocido en mi vida, tu mi Lolilla. Eras una gran esposa. Una de esas personas que alimentan tu corazón con sólo tenerlas cerca, que te miran a los ojos y te regalan su cariño a través de una simple mirada. Alguien así eras tú para mí. Recuerdo, una a una, todas las navidades que pasamos juntos. Cuántas sonrisas acumuladas, cuántas lágrimas vertidas en un mismo pañuelo, cuántos sueños realizados de la mano, cuánto tesón descubierto en un humilde y sincero corazón. Es, en estos momentos de vacío y, a la vez, y a la vez de alborozo interior, cuando susurra como una leve brisa, en lo más profundo de mí ser, tu recuerdo.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

DOS LAGRIMAS Y MUCHAS MAS

Hoy y casi a mediados de diciembre del 2009 comienzo una nueva página, para decirte que te sigo queriendo y que llegan unas fechas muy malas para mi, ya que todas ellas son muy familiares y tan solo nos queda en nuestros corazones tu recuerdo, no tengo ganas de hacer una cena de navidad ni celebrar nada solo quiero que tu estuvieses a mi lado y aunque fuera un solo bocadillo seria celebrar estas fiestas en tu compañía con la alegría que daría tenerte entre nosotros.
Deseo escribir todos los días hasta que se termine el año y empiece el nuevo, mucho es el tiempo en que estas ausente de nosotros y te deseamos que en tu nueva vida al lado de Dios seas todo lo feliz que fuisteis en la tierra a nuestro lado.
Creo que en el fondo, todo el mundo estamos deseando que pase la Navidad. Para mí, es triste la Navidad, siempre falta alguien, algún ser querido, con el que ya no puedes compartir esa cena, esa copa de brindis, y lo peor de toda esa conversación donde se hablaba y discutía de cosas tontas, pero que hacen tanto bien a las personas. En mi caso, me falta la persona más querida: mi esposa Loly. Así que la Navidad, según se acerca en el calendario me va envolviendo de una tristeza y melancolía que no soy capaz de superar ni controlar. Tengo otras tres personas conmigo muy queridas y que gracias a ellas puedo afrontarla: mis tres nietos. Una vez que han pasado todas estas fechas, siempre digo lo mismo, para el próximo año si existo, será diferente, pero nunca es diferente. Pero, no sé qué ocurre ni lo que pasa, que al final por una cosa o por otra se desvanece el encanto y surge la tristeza de todos los años. Así que por eso estoy deseando que pasen todas estas fiestas. Gracias a Dios, ya están llegando a su fin. Para mí es un alivio.
La verdad, es que no soy nada especial. Estoy jubilado, nunca he escrito otra cosa que no sea las paginas que le escribo a mi esposa Loly. Algunas de estas páginas debían de ser buenas, pues me han mandando muchos correos diciéndoles que les gusta y que les hace llorar. Me encanta leer y también me gustaría saber expresarme como soy escribiendo en este blog las experiencias de todos estos años en que ella me falta y que he vivido, más lo que estoy viviendo en estos momentos. Ya sé que no le interesará a nadie, pero voy a hacerlo. Mi vida ha tenido de todo, bueno, regular y malo ¿pero cómo podría apreciar lo bueno si no hubiera pasado antes por los malo? Hay que vivirlo.
Soy de pocas palabras, no se plasmar nada bien mis sentimientos en este PC. Pero de todas las experiencias de esta vida se aprende y hasta las muy malas nos enseñan y nos hacen madurar y seguir adelante. Todo transcurre tan normal, o al menos así parece, pero en mi todavía el sufrimiento no tiene cese, más aun recuerdo aquella noche triste en que todos la despedimos pero de qué sirve la presencia de todos, esa noche, si ella ya no está, cuanto daría por que estuviera en casa con nosotros otra vez, injusta es esta vida, que con tanto dolor la tengo siempre presente en mi corazón.
Ha llegado otra navidad más a nuestras vida; pero quizá esta duele más que todas para alguno de nosotros, por muchos motivos, La alegría agridulce que se trata de retener casi a la fuerza en el corazón, nos recuerda que muchas cosas ya no podrán ser esta navidad; los seres queridos que se nos han ido los años anteriores ya no están con nosotros, ¡ya no estarán nunca más!, y cuánta falta nos harán sus risas, sus bromas, sus palabras, sus accione ¡Ya no puede ser!.
Nuestra vida está llena de días especiales y que nos recuerdan la pérdida de un ser querido de una forma aguda; estos días nos recuerdan el día de los difuntos, el día en que Dios se la llevo y muy particularmente, la navidad, son épocas del año donde los sentimientos de la perdida de la persona querida se ven magnificados, algunas veces no somos conscientes de ello y como nos afecta, no es de extrañar que se anticipe el malestar unos días antes y se siente uno mal durante unos días después, estamos más irritados, deprimidos y ansiosos. Cualquiera que sea nuestra edad, los días festivos sin la persona querida, son ciertamente muy difíciles y acompañadas de de lagrimas y un inmenso anhelo, es difícil estar sin la persona amada y tener que ajustarse a esa tradición por obligación y sin quererlo. Todo esto suele acompañarnos de una gran cantidad de angustiosas preguntas: ¿Qué es lo que me está pasando? ¿Si seré capaz de aguantar esto? ¿Realmente deseo sobrevivir a esto? ¿Lo que siento es normal? ¿Me estoy enloqueciendo? Me duele el cuerpo, el alma, el espíritu, el pasado, el presente, el futuro, todo lo que quiero es pasarlo de una ve y rápido.
No encuentro paz y tranquilidad en ningún tipo de celebración; lloro con cada adorno que se pone en el árbol de navidad, con cada vela encendida. Se siente rabia contra el destino o contra Dios por permitir que una vida tan feliz y tranquila tomara ese rumbo, son días donde realmente nos damos cuenta del vacío existente.
Siento tantas emociones que algunas veces me siento sobrecogido, abrumado por ellas. Las lágrimas pueden traer serenidad a nuestra alma y corazón. Espero que estas páginas puedan traerme algo de consuelo. Dejo que broten las lágrimas, el llorar es bueno. Un adiós a mi Lolilla me deja el alma herida y cuando esto me sucede siento que me ahogo sin embargo no hay heridas que el tiempo no pueda curar pero queda la cicatriz que esa nunca se va.
Parece que fue ayer cuando empecé a escribir en esta página digital y ya han pasado más de cuatro años. Ya estoy otra vez a las puertas de una nueva Navidad. Esta será la quinta navidad que pasaremos sin ti Lolilla no puedo describir mi tristeza y el vacio que siento no se qué hacer, pero la verdad quisiera esconderme y llorar y gritar por qué no acepto que ya no estés, por más que me digan no lo puedo tomar de otra manera me siento tan solo sin ti Loly, aunque me falte un gran pedazo de mi corazón y de mi alma, sé que no volveré a ser feliz como era antes eso es imposible porque ella no estará aquí pero tratare de hacer lo mejor que pueda, siento que nadie me entiende me dicen tienes que salir adelante, pero no lo puedo aceptar, creo que el tiempo me ayudara a tomar las cosas con resignación pero todavía no he llegado ahí.
Estoy en casa es sábado Lolilla y tengo a tus dos nietas aquí Andrea y Patri no se van de la casa ni aunque las eches ahora está cantando Andrea una canción que está en la tele, hoy , esta mañana por los menos estoy acompañado de ellas, siento menos la tensión que me produce los fines de semana, la soledad de momento se ha ido, pero volverá en cuanto ellas se vayan si las vieras, veras sobre todo Andrea ya es una mujer la otra va pero es más niña solo tiene 11 años y todavía juega con sus muñecas, tiene el carácter de su abuela Teresa la otra saco el tuyo y todo lo que hace es como si tu estuvieses aquí ya que ella te copia en todo hasta los pendientes, ya se ha puesto dos en una oreja y dice mira abuelo igual que mi “Yayi”, aun te sigue llamando así, creo que ella y Dieguito son las que más se acuerdan de ti, dieguito quiere venir conmigo al cementerio a ponerte los ramos de flores dice que el ya puede subir la escalera y darte un beso en tu fotografía, es muy osado y muy valiente también es un tío que no hay quien pueda con él hay que hacer lo que él dice, pero lo quiero tanto como te quiero a ti. Aunque a veces me hace enfadar por las cosas que hace, pero es el mejor amigo que tengo y me comprende.
Ya es Diciembre del 2009, estas páginas de hoy están llenas de melancolía, de nostalgia, la oigo contestarme, la veo sonriéndome con su mirada franca y cordial. Comprendí cómo el hombre, desposeído de todo en este mundo, todavía puede conocer la felicidad, aunque sea sólo momentáneamente, si contempla al ser querido ausente.
Quiero decirte Lolilla ya que estamos próximos a la Navidad: "Así te recuerdo". "Esto fue lo que me enseñasteis". "Esto ha sido lo que aprendí al compartir contigo mi vida". Dicen que el ser humano no hemos nacido para vivir sólo, puede ser, no me siento orgulloso de vivir solo, aún me cuesta, me cuesta mucho, pero he aprendido a hacerlo y a soportar la soledad sobre todo en estos días en que se acerca la Navidad y lo más querido está ausente para siempre.
Hoy día 14 de Diciembre 09 ha llegado tu hijo Cefe me ha venido a buscar y hemos ido juntos al cementerio, te hemos puesto flores y me ha invitado a comer así que me iré con él, para estar aquí en casa a las cuatro, e ir en busca de los niños al cole, está bien han tenido que traer la niña para Tenerife por el enorme frio que hace en Toledo. Hombres que llevamos clavado un dolor muy profundo en nuestra alma, la mirada perdida, la esperanza sobándonos lastimosamente nuestra razón, y un grito desesperado queriendo aferrarme a una ilusión que se difumina en el aire, mi sueño roto en mil pedazos por la añoranza, la tristeza, la impotencia, la melancolía, la espera inútil de algo que ya no tiene regreso posible a mi vida.
Todo en mi alma es oscuridad, tristeza, dolor, reflexión y lágrimas. No le encuentro ya más sentido a mi existencia y la misma navidad que se aproxima, me va doliendo. Dos lágrimas y muchas más ¿Por qué no?, rodando por mis mejillas encendidas, intentos por recuperar la fe, la voluntad, la paz y al ser querido que Dios se lo llevo. ¿Por qué me duele tanto la navidad cuando no tengo a mi lado a quien más he querido en la vida? Nos hacemos tantas preguntas que se quedan sin respuesta: ¿Quién soy ahora?, ¿Por qué, para qué y por quién sobrevivir ante mi derrota?, ¿Cómo volver a empezar?
Pero para mí, la navidad representa todo lo contrario: Recuerdos dolorosos, recuerdos exhumados que atormentan la razón y me devastan al corazón, lo único que deseo es encerrarme, aislarme, no quiero fiestas, no quiero visitas en casa, no quiero saber más nada del mundo exterior. Me meto en mi propio mundo de pensamientos y sentimientos que constituyen toda una vorágine de sensaciones y percepciones dolorosas, una pobreza de espíritu con ideas tan tristes sobre el verdadero sentido de la navidad. No sé que me ha pasado he estado con tu hijo y hemos comido juntos, con Julio y el padre y hermano del aquel amigo que estaba en el Corte Ingles, hemos hablado reído, incluso algunas bromas después hemos llevado a tu hijo al aeropuerto y a mí me trajo Julio a casa, fui en busca de los niños y los he traído del colegio, pero nada más llegar a casa me ha entrado una tristeza y una pena por ti Lolilla y me he echado a llorar y aun sigue la pena que está dentro de mí y se asoma de vez en cuando, esto es un sufrimiento continuo y ya mi cuerpo no lo puede aguantar, se me nota la tristeza en los ojos y en la mirada cuando hablo con alguien y me lo dicen, estas triste y yo me sonrió y digo, no, ahora son solo recuerdos que me vienen a la mente
¿Será la Navidad un tiempo de alegría y paz? Es común que para algunos se llegue a convertir en lo contrario, ya que en estas fechas pocos están exentos de las penas y el sufrimiento de haber perdido un ser querido, no para todos es motivo de alegría y yo me sumo a ellos porque es injusto pasar una navidad solo, sin tus seres queridos, es cierto que en navidad, parece que se nota más su ausencia, por lo menos a mí me pasa, me hace sentir muy triste, pero pienso que tuve una gran suerte por haberla tenido cerca, porque me quisiera, por haber compartido muchos años con ella. Y dentro de mi corazón, siempre seguirá compartiendo la navidad conmigo.
Navidad y Año Nuevo no son sólo fechas de celebración, regalos y brindis para la gran mayoría de la gente, sino que para una parte importante de personas es sinónimo de nostalgia, pena y hasta de lágrimas. Son las personas que hemos perdido hace unos años a un ser querido que, falleció producto de paro cardiaco y que me dejo un dolor que a veces cuesta afrontar. Entonces ¿cómo sobrellevar la muerte de un ser querido en Navidad o Año Nuevo? Esa es una pregunta que difícil de hacer y de responder, lo cierto, es que durante estas fechas, la felicidad de los regalos y el compartir se entremezcla con la soledad, angustia, nostalgia y otro sentimiento, pues mi Loli ya no está entre nosotros.

Se acerca la navidad mil recuerdos llegan hoy a mi memoria, recuerdos tristes y también felices de mi juventud perdida, cuanto diera hoy Dios mío por poder abrazar a mi querida Loly y brindarle mi sonrisa, aunque solo fuera por un momento, mi sonrisa se ha marchitado con el paso del tiempo, al sentirme solo y desprotegido hoy me invade una sensación una sensación de amargura de tanto llorar, mi alma está seca, en mi pecho se anida una gran pena porque se ha convertido en una condena tu desaparición de este mundo.

Yo, cuando era niño, me imaginaba la navidad como una época del año bonita, en la que se reunían todos los familiares en torno a una mesa para celebrar la Nochebuena. Este es uno de los motivos por los que perder la inocencia te das cuenta de que no es tan bonita y que solo deseas que pasen pronto esas dichosas fiestas que te amargan la vida ya que en nuestra familia falta el motor principal es decir mi esposa mi Lolilla, y es que cuando creces y te haces muy mayor, te das cuenta de que a veces no es esa Navidad que en mi inocencia creía.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

LA ALMOHADA

Hoy he estado en el cementerio y te he cambiado las flores, ya estamos en diciembre del 2009, estamos acabando el año, y sigo esperando un milagro que no se produce, en cualquier situación que me encuentre, siempre sale tu nombre, este pensamiento nunca se me borra, hoy precisamente hoy se me han saltado las lagrimas así de pronto, me acordado tanto de ti que mis ojos no han podido contenerlas, este sufrimiento lo llevare mientras viva, tu recuerdos es imborrable y estas siempre presente encada acto de mi vida, llega la Patrona de nuestra arma y como hace ya cuatro años tampoco iré, no quiero que nadie se acuerde y me recuerde en el acto de la comida de Hermandad que tu ya no estás, y sobre todo porque veré a los demás sonrientes y felices mientras yo solo saldrá una tímida sonrisa y en vez de un día de camarería será un día de dolor para mí
Hoy y como todos los días de esta vida que me ha quedado después de tu marcha con Dios, me apetecía abrazarte, decirte que te quiero, verte sonreír y que soy capaz de llorar por ti, recuerdos que no se van, que hablan en el silencio que se escuchan en la soledad y que no tienen respuesta, que tienen sabor, que su aroma es agradable y que su huella es imborrable, y así vamos tejiendo nuestras vidas unas buenas, otras regulares, otras malas y así construimos nuestros recuerdos que la memoria almacena en nuestra mente, es bonito pensar en los momentos buenos, siempre hay recuerdos imborrables que alimentan nuestra alma y que podemos rescatar en cualquier momento su dulzura su alegría.
A veces los recuerdos los despiertan los sentidos, otras, es la memoria y la belleza de ese recuerdo la que trae a nuestros sentidos el momento vivido, el aroma, el gusto, el tacto, los colores o los sonidos, resucitan, dan un salto en el tiempo para llevarnos de nuevo a ese instante pasado y maravilloso, hablando de recuerdos, yo me acuerdo de ti todos los días, hay algo en ello que me dice que te quiero por siempre, alguna vez fui amado, ahora soy huérfano, alguna vez era luchador hoy me siento perdedor, alguna vez fui marido, hoy me siento en la orfandad, alguna vez sentí tu amor, hoy solo llega la añoranza, alguna vez, de vez en cuando, me pasan esas cosas por la mente, pobre mente que quiere descansar pero los recuerdos y la esperanza de volver a verte no la dejan, recuerdos, RECUERDOS, RECUERDO, que palabra.
Silencio, silencio, solo el lejano ruido de los coches al pasar por la calle, por la noche y a pesar que ahora recorre un poco de frio en esta Isla de Tenerife salgo al exterior, es decir al patio de nuestras viviendas, para contemplar el cielo estrellado, es un espectáculo sobrecogedor ya que la bóveda del cielo estaba cubierta por brillantes estrellas resplandecían magnificas, miro y remiro a ver si encuentro la que tu estas pero son tantas, que no soy capaz de adivinar cuál es la tuya, pero sé que una de ellas está habitada por ti, puede que sea esa que brilla mas ante mis ojos o aquella que tiene su luz mas apagada por estar sufriendo viéndote separada de mi.
Un suspiro, un revoloteo, un fugaz destello y todo se me queda atrás, ya no existes y sin embargo percibo lo vivido en tu compañía, es solo la sensación de lo efímero de la vida que lleva a dudar de mi mente y de los recuerdos y de las imágenes que como un eco se pierden en la lejanía de mi memoria ¿de qué sirve retenerlos? Inundamos nuestros sentidos es el reflejo que me mueve a retener y atesorar tus recuerdos, me rodeo de tus recuerdos y vivo en ellos, abandono ya sin fuerzas para luchar dejándome llevar por los sucesos, presente quedaron tus recuerdos pero por delante tengo la incertidumbre de lo inesperado, así me confieso confuso por lo fútil de la vida.
Me refugio en mis paginas para decir lo que siento y escribiendo en ellas se me parte el corazón por tu ausencia Lolilla, siempre te llevare en mi corazón el tiempo jamás podrá borrarte de mi mente, solo espero que ese sufrimiento también se me pueda borrar por algún tiempo para que sea remplazado por esa hermosa sonrisa que adornaba mi cara, nunca los olvidos se podrán recuperar, el paso del tiempo se encargara de ellos, pero tampoco los recuerdos se convertirán en olvidos cuando sigan recorriendo cada milímetro de nuestras venas, cargados de todo aquello que un día los hiciera estremecer, hay amores que no se olvidan, siempre irán de la mano de nuestro corazón
Donde me lleve mi imaginación a mi mundo, mi tiempo, momentos vividos contigo. Es mi lugar, donde me encierro a escuchar mi yo interior el que me pide a gritos que te quiere más, donde sé que siempre estaré, que nunca se irán es mi lugar, donde me siento infeliz de estar, así soy yo, un soñador que desea soñar contigo cada noche, una simple mirada, una simple sonrisa, una simple palabra tuya, un imposible de hacerse realidad, una extraña mezcla de soledad y tristeza invade mi alma por tu ausencia.
Te guardo en mis recuerdos querida Loly, esos son sólo tuyos y aunque me puedan causar dolor, me hacen revivir la esperanza. Esa esperanza que me mantiene evocándote hasta que el tiempo cure mis heridas, pero no así la cicatriz que seguirá viva en mi cuerpo. Todo ha cambiado desde el día que te fuisteis, la vida no es más que una historia demasiado corta, a veces pienso y quisiera no haber nacido nunca, las penas me hundieron, el mundo para mí no es nada. llorar con disimulo por lo que tanto duro, quiero volver a tener lo que no ya es mío, aceptar los golpes demostrar mi dolor, ganas de llorar de llenar el vacío que tu dejasteis, en mi interior queda el dolor, creí en el infinito, por una vez en la vida, y vi como tu fin llegaba, sin poder hacer nada.
Aun re cuerdo cuando era feliz, cuando esa sonrisa inundaba todos los días tu cara, cuando tu linda voz decía que me querías, esos besos que ahora se quedaron en dolor y amargura, cuando antes eras mi razón de vivir, ahora solo espero a que el sol no vuelva a salir que se quede en una noche eterna. Te guardo en esta caja musical de mis recuerdos, cada uno de los momentos de tus imágenes que se han perdido, mi cuerpo siente el vacío y solo, sin sentimientos en este corazón roto, es así de triste, pero también es cierto que es el ayer, el pasado recordado en el presente y llorar por lo que ya he vivido sin ti
Ya estoy decepcionado con la vida que me tocó vivir. No tengo una, tengo mil espinas clavadas. Ya no puedo hacer nada, no creo en cuentos de hadas, ¿porque cuando estoy mal pasan más lentas las horas?, quiero dormir para no despertar, quiero descansar. El tiempo pasa, lentamente por mi vida, hace tanto tiempo que no he vuelto a verte, ya que Dios te llevo consigo, te guardo en mis recuerdos, por siempre.
Los años más felices de mi vida, junto a la mejor persona del mundo, la persona que hizo y lo sigue haciendo a mi corazón palpitar, la persona que lleno mis pulmones de aire, la persona que fue capaz de encontrar en mi a una persona a la que amar, la persona que me hizo el hombre más feliz que jamás podrá existir, la persona que me enamoro Eras todo cuanto deseé nunca, supere toda mi imaginación y todos mis sueños, fuisteis lo más importante en mi vida. Siempre estoy pensando en ti, cada segundo pienso en ti. Y cuanto más tiempo pasa más siento todas las cosas que hicimos juntos. Porque mi vida fue para ti, te dedique mi vida, te dedique cada uno de mis segundos para que fueras feliz, para yo poder serlo también, siempre que recuerdo algo tuyo se me pone una sonrisa en la boca.
Todo fue felicidad junto a ti. Fui el hombre más afortunado del mundo, cada día que me levantaba siendo el hombre más afortunado, el más cuidado, el más protegido y el más feliz y enamorado que pudo existir, porque tenía a la mejor mujer que jamás podría existir junto a mi siempre a mi lado siempre acompañándome en los peores momentos y en los mejores llenándome con su amabilidad, calidez, cariño, felicidad y amor. “¡Tuve tanta suerte de que me quisieras!”.
No se últimamente creo que me estoy volviendo loco, pues no pasa un minuto sin que no piense en ella, aun sabiendo que ya no está en este mundo y me quedaron tantas y tantas preguntas, ¿Que he hecho mal para que Dios me castigase de esa forma quitándome a mi Loly? no sé, me quedan tantas preguntas en el aire.
Hoy 8 de diciembre de 2009 día de la Inmaculada es fiesta y tengo a tu hija en casa con sus niños, creo que ya me he acostumbrado a estar solo en ella y mirar de vez en cuando tus fotografías y pensar y recordarte, hoy es imposible tengo al duende de Dieguito con su hermana Patricia montando el árbol de Navidad y el belén, si vieras el jaleo que arman, no te lo puedes ni imaginar parce que hay 100 en vez de dos, se pelean por poner cualquier figura o rama del árbol, ya no estoy para estos trotes mi cabeza ya no da más de sí y solo pienso que estoy solo, que tu ya no estás y que nunca nos volveremos a ver, esta frase la he dicho miles de veces en otras páginas y sé que son repetitivas, pero no me arrepiento de ellas y los seguiré pensando y escribiendo cada vez que haya ocasión o tenga que ponerlo por imperativo del texto.
No quiero abrir los ojos y me quedo escuchando los ruidos que provienen de la calle ¿Cuánto he dormido? Poco, es muy de mañana, esa mañana que me case contigo en la iglesia de Arcila (Marruecos)el primer día de casados cuando me levante mire el lecho en el cual tú estabas dormida, allí en el Hotel de Larache donde fuimos a pasar la luna de miel, y no me había hecho la idea de ser tu marido, y de que pueda merecer algo tan bueno, siempre pensé que las mujeres como ella eran para los otros no para mi, sí, claro que la quería más que a mí mismo, lo cual no es mucho, más que al resto del mundo, más que a la vida, más que al universo.
Hay un dicho que dice “primero me lloraran, luego me pensaran, y después me olvidaran” pero esto no va a ocurrir contigo Lolilla, yo siempre te tendré presente en mi mente y en mi corazón nunca te olvidare, hasta que Dios me lleve contigo, ¿cómo le digo a mi corazón que ya no te veré más? Quisiera abrir los ojos todas las mañanas del resto de mi vida y verte a mi lado, volver a llevarte el café a la cama y los domingos irte a buscar los churros para que desayunaras con ellos, me estoy volviendo loco porque ya no estás, sin tus caricias, sin tu voz no tengo tranquilidad,sólo espero poder encontrarte un día, que con sólo mirarnos vengas a abrazarme.
Todo ha cambiado en mi, siento por cada día que pasa te voy extrañando mas, pero a la vez me voy acostumbrando a estar sin ti, han pasado más de 4 años para volver a sentirme peor, es esa sensación donde nada tiene solución, los días están pasando tan lentos, y cada día tengo más pena, pero también voy pensando cómo cambio mi vida al no estar tu ya entre nosotros, y eso es lo que más duele, porque cuando despierto de mis sueños te has ido para siempre, en mis manos vacías solo quedan tus recuerdos, son interminables las horas de espera.
¿Me servirá esta almohada nuestra para aliviar mi soledad? Yo particularmente no creo que esta cosa pueda sustituir los brazos de la persona amada, por más solo que me encuentre, cuando uno se da cuenta que puedo contar con los dedos de una mano la gente que realmente está ahí para mi, empiezo a pensar que cuando esas personas no estén tendré que enfrentarme a la vida solo. Así me siento todos los días que por más que la gente ocupe un lugar "físico" en mi vida, estoy solo, mejor dicho no soy imprescindible para nadie (fuera del círculo de la familia) no me voy a morir por eso, tampoco hago un esfuerzo para que eso cambie.
Mi almohada es el refugio de mi conciencia, el lugar donde libremente y sin fingimientos, mis pensamientos se ordenan, se redimen o se afirman, mi almohada es el refugio para mis lágrimas o secretas alegrías, y también de mis angustias y temores. Sé que para dormir bien, necesito nuestra almohada, sólo ella tiene tu olor, tus secretos y los míos; y poder así tener los momentos que a solas me permiten aclarar mis sentimientos y mi más íntimos pensamientos, podría decir en forma romántica que en nuestras almohada, es donde podemos crear mundos diferentes que nos permiten soñar y tener ilusiones.
Cada día te quiero más y en mi afán te nombro y te extraño más, con cruel insistencia tu imagen se agranda, se agranda y se aleja, me he quedado solo, solo, y por las noches lloro tu recuerdo y no puedo callar mi corazón

miércoles, 2 de diciembre de 2009

LAS HORAS CRUELES

23 de noviembre de 2009 La casa es una pesadilla sobre todo cuando estoy solo, ahora hoy Lunes acabo de traer e Dieguito del colegio y me entretiene con sus travesuras, hoy no he ido al cementerio Lolilla , he tenido que hacer la comida a Oscar tu hijo y se me ha ido la mañana, me gusta ir y darte un beso, a tu retrato que está en tu lapida se que tus restos están y por eso nada más llegar allí se me saltan las lagrimas, pero solo quiero estar entre estas cuatro paredes que son tus recuerdos y me gusta mirarlas y ver si saco algo en claro de ellas pero permanecen mudas y solo, me miran como diciendo “te has quedado si ella, sin tu Loly Dios se la llevo y a ti te dejo aquí”.
Apoye la cabeza en el en apoya brazos del sofá y me quedó mirando al techo, fue entonces cuando una lágrima me cayó por la mejilla, cuantos recuerdos y cuanta dicha en ese sofá, hemos pasado días y días hablando de nosotros y de nuestros hijos y nietos los dos solos y sin que nadie nos molestase de vez en cuando se quedaba Andrea y después vino Dieguito a que también lo criásemos y así ha sido tú te fuisteis cuando el solo tenía dos años y se acuerda y llora a veces por su “Yayi”, el es que me da la vida, ya las otras dos son dos mujeres y del abuelo no quieren saber nada, es normal están en una edad que solo les gusta salir y no estar con una persona mayor aunque sea su abuelo.
Nuestros nietos son importantes para cada uno de nosotros (los abuelos), son quienes en cualquier momento de la vida, por más desesperados que estemos, nos abrazan junto a ellos y con sus palabras sencillas, nos devuelven la calma que necesitamos para continuar adelante. Quiero que mis nietos sepan que justo fuera de nuestra casa, hay muchos ancianos abandonados entregados a la soledad como única compañera, olvidados, esperando lo inevitable, viviendo el ocaso de sus vidas con una mueca triste en el rostro y una lagrima en el corazón.
Y heme aquí recordándote y solo puedo decir tu nombre “Lolilla” y una lagrima sale de mis ojos, una lagrima por tu cariño ausente que es lo que me queda ya hoy. Cuando la soledad me atrapa ya no hay paso atrás estoy yo y ella y nadie más , los latidos de los dos se oyen, los sonidos más diminutos se hacen presentes, el alma se me llena de algo indescriptible, no puedo pensar en nada mas, también se hace presente su mejor aliada la ,depresión, cuyo único objetivo de las dos es hundirme, siento como si estuviera solo, de pronto saltan los recuerdos y rompo en llanto, ahora son espinas que poco a poco están clavándose en el pecho y son espinas que dejan mucho dolor, esas que aunque me las saques nunca se pueden olvidar a la persona querida, porque siempre me quedara la cicatriz, que solo trae recuerdos. Sin darme cuenta en mi interior se enfrentan dos mundos mi corazón malherido y la soledad, si tan solo pudiese escapar de la soledad, estoy dejando atrás tantos recuerdos, pero ya nada volverá a ser igual, porque la soledad deja su huella.
Cuando perdemos a un ser querido, lo que nos hace llorar lágrimas que nos alivian es el recuerdo de los momentos en que no quisimos lo suficiente. Si hubiéramos sonreído siempre al ser que ya no está, ignoraríamos lo que hay de deprimente en el dolor y lloraríamos lágrimas tales que nos quedarían algo de la dulzura y de las caricias. Porque los recuerdos del amor, arrancan a nuestros ojos las mismas lágrimas bienhechoras de las horas más hermosas de las que nacieron esos recuerdos. Necesito agarrarme a tus recuerdos como una tabla de salvación, hoy he vuelto a llorar hoy lo que ha conseguido hacerme llorar es una fotografía en la que estamos los dos. Soy un ser sensible, que le vamos a hacer. Pero la fotografía me ha tocado la fibra y no he podido evitarlo, se me ha hecho un gran nudo en la garganta mientras la veía, es algo con lo que nos podemos identificar todos los que hemos perdido a alguien realmente importante en nuestra vida. Yo hace mas de 4 años he perdido a alguien muy importante, mucho. Y lo peor es que hoy, exactamente 4 años y 5 meses después de que el 22 de Junio 2005 viera como cerraban su lápida en la que fue mi primera visita a un cementerio, todavía siento como si me apretaran los pulmones de todo lo que me duele que se haya ido. Y supongo que me duele tanto porque me quedé con la sensación de no haberme despedido, y de que se fue sin que le dijera cuanto la quería y lo importante que había sido en mi vida, aunque ella lo sabía.
Pase un rato por nuestra habitación y estaba totalmente a oscuras: otra habitación vacía de nuestra casa, de la persona más querida que se fue. Me invadió una sensación de tristeza al darme cuenta de que las personas más queridas se nos van de este mundo. Todos cambiamos un poco cuando perdemos a la persona que más queremos, porque inevitablemente esa persona se va se lleva una parte de nosotros, y ese vacío solo podemos llenarlo con los mejores recuerdos que me queden de mi vida con ella. Yo os aseguro que tengo cientos y cientos de recuerdos, y que aún así no terminan de ocupar el vacío tan grande que ha dejado en mi.” Lolilla te quiero, siempre te echare de menos”
"Una mirada nos puede decir más que mil palabras”, ¿verdad Lolilla que tú me comprendías cuando te miraba? Que tan cierta es esa frasee, cuantas veces nos damos cuenta que no hacen faltan las palabras para poder decir lo que sentimos, cuantas veces nos preguntan. ¿Me tienes que decir algo? Porque con tan solo mirarnos a los ojos, nos damos cuenta de muchas cosas y que estos hablan de por sí. Una mirada, es mucho más fácil de traducir que una simple palabra. Cuando me veáis llorar o con la mirada perdida preguntarme qué hay detrás de esa mirada de tristeza, quizás te sorprenda lo que encuentres detrás, es tan difícil pasar esa barrera que te separa de la persona que sufre, es tan difícil poder sentir lo que yo siento y siento hasta llegar a ese estado, a veces sólo veis mis lágrimas, nada más.
La tristeza ocupa el vacío que deja en nuestra alma aquel ser querido que hemos perdido, triste, vacío y viviendo de posibles sueños y solo los recuerdos llenan hoy mi vida, escucho gritar al silencio, suena un eco en el vacío y tengo frio, porque llegasteis a ser lo que más llegue a querer Lolilla, el mismo sueño cada noche interrumpe, tu imagen en mi cabeza, veo tus ojos, tu mirada, tu cara, siento tus labios rozarme al acostarme, comparto la soledad junto con mi almohada.
El vacio que alguien deja cuando se va es horrible, querida Lolilla que durante tantas noches me has acompañado en mis desvelos, ella, que cuando no llegaba a casa temprano seguía con un ojo abierto, siempre se arrimaba a mí y con su calor me daba esperanzas, parece mentira que la percepción de un niño de seis años sea tan grande hoy sentados en el sofá donde tanta y tan horas he pasado junto a ella, Dieguito mirando los dibujos animados de la TV y yo sin ver nada solo una fotografía en la que estas tu y si darme cuenta una lagrima rodo por mi mejillas, de pronto el niño se volvió hacia mí y me dijo “ No llores abuelo, se que estas llorando por mi “Yayi” pero ella está en el cielo y te está viendo llorar y está sufriendo, me ha dejado de una pieza no he sabido reaccionar y solo le he dado un abrazo y él me comprendió que le daba las gracias por su cariño hacia los dos.
Cada noche mis días sin ti son largos y oscuros y la tristeza se apodera de mí. Llego la noche, otra noche más en la que tu recuerdo vuelve a mí. Siempre empieza con los recuerdos que tanta tristeza y añoranza guardo, todas esas promesas que algún día nos hicimos, todas esas bonitas palabras que nos dedicábamos, todos esos bonitos sentimientos que nos unían, todos esos sueños e ilusiones que juntos pretendíamos cumplir. Todo parecía tan perfecto que creía vivir en un sueño, pero todo sueño se acaba cuando despertamos y volvemos a la realidad. Poco a poco, se va desvaneciendo y siento esa fría oscuridad, esa soledad que desde aquella noche siento, esa noche en la que toda la alegría se transformo en tristeza, y sin más te fuiste de mi lado. Aún recuerdo esa última noche. Todavía veo esas lágrimas que caían de mis ojos y te fuiste con Dios sin poder despedirme de ti, Lolilla.
Mis días sin ti son tan oscuros, largos, grises, absurdos, agrios, duros, no tienen noches, es inútil dormir las horas no tienen principio ni fin, como en todo hay días y días y estos últimos han sido un poco pesados, los he pasado aun peor que al principio de tu faltarme, parece que ahora y poco a poco me voy Dando cuenta de que tu ya no volverás, lagrimas que recorren mi cara con sabor agridulce y mi ánimo un poco más raro que de costumbre , paso a veces de la risa incontrolada al llanto, sobre todo cuando me acuerdo de ti y de tus cosas que hacías o decías , a ti que estés donde estés, mis brazos ya no te alcanzan, donde mis ojos no pueden verte, y sin embargo estas junto a mi arropándome con tu espíritu alegre y velando siempre mis sueños. Así serán si confiamos, si amamos, si respetamos, si miramos a nuestro lado, y nos damos cuenta que tenemos quienes nos quieren aunque estén lejos de nosotros, pero sentimos su presencia.
Parece que fue ayer, y hace, cuantos años? Cinco años ¿Te acuerdas, de nuestras largas conversaciones? Yo sí, y lo tengo muy presente, te diré, que cada día tengo un buen recuerdo de ti y para ti. Fue un tiempo de ilusión, de deseos, de sueños. La de noches que pasábamos hablando, y hablando de todo y de nada. Pero yo fui feliz, y ¿tú? Quiero creer que también. Ahora lo pregunto, porque ya nunca lo sabré. Así que puedo imaginar que con una sonrisa me dices "si, fui muy feliz"
Las horas crueles de espera en vano, los días oscuros, el tiempo implacable deslizándose como arena entre los dedos. La mirada al horizonte esperando el verte llegar, pero es en vano tu ya no regresaras. Guardando en el recuerdo nuestras vidas. Ya no hay vuelta atrás. El tiempo es implacable, al que paso, siempre nos dejo huellas tristes, hasta nuestra muerte llevaremos sus marcas imborrables, la vida es tan corta, cada paso anterior deja una huella, que no se borra y se incorpora al baúl de los recuerdos y cuando menos lo imaginamos afloran, mis pasos son lentos como lento es el latido de mi corazón , me dirijo a mis más lejanos recuerdos, no se a donde llegare, solo sé que al tocar el pasado una puerta de él se abrirá y detrás de estos recuerdos estará mi querida Loly.
Todos los días lloro y espero que regreses por sorpresa, pero no llegas y te recuerdo risueña, sonriente y despreocupada. Esperando el milagro de tu regreso, continúo llorando porque tengo una razón por la que llorar, tú no estás aquí, estas lejos. Vuelve a ser lunes, no solo en la semana sino también en mi interior, al menos, en parte de mi interior. Y es que los lunes son lo que tienen, que son un día de la semana en la cual voy a visitar tu nicho y allí te digo las palabras que en ese momento me salen del corazón el aire se la lleva y llegaran hasta tus oídos ahí en el Cielo, pocas son porque soy parco en ellas pero te digo “Lolilla como te fuisteis tan pronto” y un “Te quiero bajito” te beso tu fotografía echa en porcelana y me quedo mirando como si todavía de un sueño se tratara. Y digo que es lunes en mi interior, porque aún queda para que deje de estar latente un mal recuerdo de una noche triste, un mal recuerdo que aunque estará toda la vida, la mayor parte de los días está apagado, quietecito, acurrucado en mi interior, sin hacer daño, pero cuando éste despierta y se hace ver, duele, si duele.
Empiezo con una historia personal, cuando he venido de Zamora, mejor dicho de Arcila (Marruecos) me enterado de la muerte de aquella Sra. que se quedo ciega o casi ciega y vivía en el Bloque esposa de un compañero, una persona mayor que tarde o temprano tenía que fallecer ya que tenía una enfermedad incurable, es duro decirlo así de fácil pero tenemos que ser realistas, igual que a ti Loly a ella le llego su turno y a todos nos llegará. Es curiosa la manera que tiene la memoria de aparecer en situaciones específicas, recuerdos que tenemos dentro de nosotros pero que olvidamos, o mejor dicho, que aparcamos en un rinconcito de ella, han empezado a aparecer esos recuerdos aparcados que fueron maravillosos, momentos vividos por nuestra familias cuando nosotros aun éramos muy jóvenes y ya teníamos a casi 3 niños, te das cuenta entonces de una parte de esa vida que llevamos dentro, una vida transcurrida por muy buenos momentos que vale la pena tener siempre presente, porque la felicidad que se respiraba era real, podían ser solo fragmentos pequeños de ella pero que perdurarán para siempre en nuestra memoria, esas sensaciones, esos momentos, esa felicidad nunca se olvida, y es en el momentos como en los que me he enterado de ese fallecimiento es cuándo afloran a la superficie los recuerdos. Gracias Lolilla por haberme dado esos momentos junto a todos los que queremos, aunque pase el tiempo, esos recuerdos perdurarán para siempre, por ello y por ser una familia maravillosa, gracias. La vida sigue, el tiempo no se detiene, pero los recuerdos son pequeños tesoros que almacenamos en nuestros corazones y que un día, sin darte cuenta, surgen cómo una ola gigante de sensaciones para recordarte, de dónde venimos. Quienes somos y a donde vamos
Hay un tipo de golpes, como es la pérdida del ser querido, que vienen de adentro y que uno no nota hasta que es demasiado tarde para hacer algo, hasta que me doy cuenta definitivamente de que, en cierto sentido, ya no volveré a ser un hombre tan sano, como lo fui cuando mi Loly vivía