Estamos a 11 de febrero de 2010, Lolilla,pronto se avecina el día de los enamorados , a pesar de no estar tu aquí en forma física con nosotros, yo tu marido te sigue queriendo y llorando por tu desaparición, es rara la mañana que me despierte y no toque el lado vacio de nuestra cama, esperanza del mañana que sea verdad que existe el paraíso y que te pueda volver a ver, porque no creo que Dios me mande al infierno ya que aquí en este mundo lo tengo a diario, no te puedes imaginarla la gran cantidad de lagrimas que mis ojos han dejado salir, lagrimas de dolor, desesperación, sufrimiento y pena por no tenerte a mi lado.
Estamos en carnavales tus dos nietas están en una murga y sobre todo Andrea esta loquita con las actuaciones mañana es la cabalgata y Teresa le está haciendo unos trajes para que puedan asistir a la misma, porque el día del coso van con su murga, yo como siempre y cuando tú estabas las veré en TV. Ahora tu ausencia toma la forma del otro lado de la cama. Así que desde que faltas de nuestro lado, sin darme tiempo siquiera a reaccionar, bien o mal, con lloros, con resignación o sorpresa; ando buscando el modo para llegar desde este lado de la cama a la del lado que tú te acostabas, El perímetro de nuestra cama ya no es la suma de lo que miden los cuatro lados sino que es un alambrada decorada con espinos o lo que es peor, una valla con trozos rotos de vidrio. Y ya no tengo noción de nada, porque desde que no puedo acariciarte por las mañanas tus pómulos, ni recorrer con los dedos el contorno de tus labios.
Hoy me he despertado después de un maravilloso sueño, creyendo que estabas a mi lado. He alargado mi brazo para acariciar tu espalda y solo he encontrado un enorme vacío en nuestra cama. En mi sueño, te veía tan claramente, te sentía de una forma tan real, que solo he podido llorar cuando he visto ese vacío. He envejecido desde que no estás porque ya no puedo sonreír, ya no consigo dormir, pensar o distraerme. Pero si cierro mis ojos consigo visualizar tu sonrisa, los hoyuelos de tus mejillas, el brillo de tu mirada. No es justa que ahora que empezábamos a vivir, a cumplir nuestros sueños, que justo ahora me seas arrebatada de mis brazos. ¿Cómo voy a seguir viviendo en un mundo donde tú no estás? ¿Cómo volver a pasear por unos paisajes que tú ya no verás? Tú eras el sentido de mi existencia, eso ya lo sabes, y tú serás el sentido de mi partida. Porque no puedo continuar, no soy capaz de subsistir, no tengo fuerzas para proseguir.
Nuestra cama se halla inundada de nuestros recuerdos, de nuestras fotografías, de todo aquello que evoca esos instantes reflejados en imágenes, pero que tengo perpetuamente grabados en mi memoria, este es el momento cuando necesito un amigo
yo solo necesito a alguien cercano para sentirme querido y eso solo lo puedes hacer tu mi Lolilla, pero es solo un sueño, un sueño que muchas noches se convierte en realidad, quisiera darle vida a mis sueños que me sirven para alimentar el alma, no quiero romper mis sueños porque si los rompo mato mi alma y mi alma está contigo allá a tu lado.
Me encuentro sentado frente a la ventana, afuera comienza a llover; he
pensado mucho en ti estos últimos años, te extraño, me haces mucha falta. Entre todo el enredo de ideas que giran dentro de mi cabeza, esta tu recuerdo, en ocasiones tengo la impresión de que aparecerás de pronto con una gran sonrisa como si nunca te hubieras marchado. Sin embargo, esa ilusión se desvanece tan pronto como aparece y vuelvo a la realidad, no estás aquí ni lo estarás nunca más, te fuisteis aquella noche sin poder decirte que te quería que no quería que te fueras, pero nadie me escucho, Dios no me atendió y se te llevo con él, dejando a un hombre huérfano de por vida. La culpa y el remordimiento me persiguen, ¿Por qué? ¿Por qué no te dije lo mucho que te quiero? Tantas veces como días que hemos vivido juntos. Necesito desahogarme, necesito llorar porque si sigo aparentando ante los demás que estoy bien, que nada me preocupa, el nudo que siento en la garganta y la tristeza que abre un hoyo cada vez más profundo en mi alma van a terminar por destrozarme el corazón.
Mucho ha sufrido desde que mi “corazón roto “esta por tu partida, es un estado emocional que nos puede afectar a nuestro bienestar físico tanto como a otros aspectos de nuestra vida. Quiero recordar que hay algunas personas, sin embargo, que han muerto como resultado de tener el corazón roto. Algunas sintieron que no podían seguir viviendo con ese dolor y se quitaron la vida. Otras sucumbieron a enfermedades físicas que se complicaron debido al permanente estrés de la pena y la incapacidad de olvidar a ese ser que tantos años estuvieron juntos. Ahora no hago más que llorar a escondidas y sonreír cuando estoy con compañeros o familia pues al parecer nadie quiere entender lo que me está pasando
En esta vida existen muchas cosas que no se pueden cambiar, cosas que tienes que vivir, pero esto de un día para otro se convirtió en infelicidad, depresión, tristeza, esa que no puedo quitar, porque se encuentra en lo más profundo de mi corazón. Los pensamientos que me embargan, que oprimen mi corazón, muy débil por la herida causada por aquello que en un tiempo me causó felicidad, parece que se convierten en lágrimas de depresión y angustia. La vida nos da algunas cosas muy dolorosas para nuestros sentimientos. Duelen hasta los huesos saber que aquella persona que compartió mi vida ya no está. El dolor de por la pérdida del ser querido es el más difícil de borrar, sus cicatrices tardan mucho en sanar.
¿Qué hacer con esos sentimientos que tengo tan dentro de mí? Me encuentro sufriendo, y esa es la cruda verdad, tengo el corazón destrozado. El dolor es un síntoma que genera nuestro cuerpo cuando se ve dañado por cualquier situación. Las preguntas vienen a mi mente, me pregunto cómo es posible que mi corazón aún siga latiendo a pesar del daño que me ha causado tu perdida, ahora solo queda una profundidad vacía y oscura, tantas lagrimas a derramado este corazón sin cariño. Así caen mis lágrimas por ti, mi alma se consume de tanta soledad y de dolor.
En lo más recóndito del alma, donde todo lo que queda es sufrimiento y un inmenso dolor, comienza el viaje sin retorno, es la eterna soledad. El fin para mi es vivir esta farsa, llena de mentiras y pesadillas. En la soledad de mi sueño no deseo vivir no quiero seguir, sólo voy a dormir para no volver a sentir. Un nicho tiene tu nombre, “Loly”, es el baúl de los recuerdos, tantas cosas bonitas nos pasaron, tantos bonitos recuerdos de nuestra vida. Sé que el día de San Valentín y como todos los años que vivimos juntos te traía una rosa para expresarte mi amor y te decía hola mi amor, quiero decirte con esto que aunque no estés junto a mi físicamente, te amare por el resto de los tiempos y que volveremos a estar juntos otra vez.
Como quisiera dejar todas mis tristezas y angustias, pero no puedo, sabes que llorare hasta morir por tu ausencia de mi lado, con poco me conformo y a veces despierto sueño que estas a mi lado, siempre serás el ultimo pensamiento que tenga cuando me vaya a tu lado. Es incierto, nunca sabemos lo que somos capaces de soportar, si, duele, duele en lo más profundo del corazón cuando nos lastiman en lo que más quieres, ya nada será capaz de hacernos olvidar.
Sólo el que ha querido de verdad, sabe de ese dolor que no nos deja respirar nos aprieta el pecho sin poder, ni siquiera llorar, y nos derrumba al suelo sin fuerzas, y le suplicas a Dios que te arranque ese dolor, que ya no cabe más en tu pecho, porque he perdido a esa persona que era lo único que tenia ella, mi Loly, era especial para mí. Ya que tú no estás a mi lado mi vida se ha convertido en un infierno, esto es algo que no solo me habrá pasado a mi (supongo), la cabeza da vueltas por tu ausencia, no hay hueco en mi cabeza donde no esté tu presencia, que la necesito ahora más que nunca, que no puedo olvidarla.
Solo se una cosa, que me estoy muriendo por dentro, a veces me dan ganas de dejar de luchar y que la vida se acabe cuanto antes, así evito este dolor que llevo desde hace más de cuatro años, no hay nadie que pueda seguir adelante si sigue queriendo a la persona que no está a su lado. La vida tiene etapas. Así como hubo días, semanas, meses y años en las que estuvimos juntos, del mismo modo también hay tiempo para que la soledad trate de sanar las heridas que hay dentro y escuchemos la voz de nuestro corazón que nos dice en qué tenemos que cambiar. Para millones y millones de seres humanos el verdadero infierno es la Tierra.
Estoy en un estado tan penoso, que tengo la falsa ilusión que escribiendo en estas páginas se irá la depresión, ¿podré, de alguna manera mejorar? No sé qué busco haciendo esto. Pero la soledad agota. Querida Lolilla, estamos a 21 de febrero de 2010, casi el mes se ha acabado y empezaremos con uno nuevo el mes de Marzo cumpleaños de tu hijo Oscar el ultimo de la saga, pero no te quería hablar de esto si no de que llevo unos días con unas grandes crisis, sobre todo por la mañana, es una ansiedad que se me ha repetido varias veces, dicen que las heridas del corazón se curan con el tiempo yo les digo que, no, nunca se curan y la herida se abre como si de verdad la tuvieras en tu carne y duele, duele mucho, el cuerpo se queda envarado y te duele todo él, el corazón se sobrecoge y transmite sus sufrimientos al resto del cuerpo, la cabeza solo rondas ideas y recuerdos que te hacen vibrar y querer lo que ya no puedes conseguir
¿Cómo evitar la soledad, cuando vuelvo la vista y no encuentro nada? ¿Cómo evitar el llanto, si yo mismo estoy compuesto de lágrimas? ¿Cómo evitar el dolor, si en mi habita la depresión? Pensar que el cielo está arriba, y que nuestros pies no pueden llegar hasta allí. Aunque, si lo piensas bien, donde está el alma del ser humano en la tierra o en el cielo, Me estoy muriendo por dentro y no tengo con quien hablar, siento que no puedo respirar y un constante vacio en mi pecho y no puedo ni hablar porque tengo un nudo en la garganta, estoy así desde hace más de cuatro años.
Cuando perdemos algo en nuestras vidas, sea por el motivo que sea, queda un gran vacío, queda una especie de dolor en el pecho que es muy difícil de sacar. A eso le llamamos sentimientos, algo capaz de sacarnos llantos de la nada, y no queda más que llorar y llorar. Es la única manera que nuestro dolor se va limpiando, cuando se pierde a un ser querido, se siente algo que nadie puede conocer o imaginar excepto quien lo ha vivido. Es una punzada que te deja apenas sin aliento para respirar, ya nada nos alegra, nada nos puede volver hacer sonreír, parece que el corazón se nos cae a pedazos.
El dolor nos duele de muchas formas. Todas inefables aunque pretendamos lo contrario. Entre las más profundas está aquella que acompaña a la muerte de un ser querido porque anticipa nuestra propia finitud y hace real lo que antes sólo fue la sospecha de que el tiempo no es nuestro, nos fue prestado y se nos escurre entre los dedos. Por eso es que nada podemos decir a quien sabe que nunca más en esta vida escuchará aquel timbre de voz ni sentirá el calor de esa mano sobre la suya. Hay heridas que uno arrastra consigo hasta la muerte, y sólo cabe ocultarlas ante los demás. Quizá algunas heridas sobre todo por la muerte de un ser querido nos acompañen al más allá.
Abro los ojos lentamente y miro a mi alrededor, buscándote pero tú no estás, ahora solo me produce tristeza, dolor no puedo evitar que las lagrimas mojen mis mejillas, pero no puedo, no puedo ocultar mi dolor, un dolor que me traspasa el alma al recordarte y al recordar que tu no volverás.
Día 13 de febrero 2010 mañana es San Valentín Día de los Enamorados, no estarás presente aquí a mi lado, Lolilla, pero es como si lo estuvieses te llevo en el corazón y ahí sigues viviendo, nunca morirás hasta que yo abandone este mundo, el lunes me va a ser difícil de ir a ponerte flores nuevas hay vacaciones de Carnavales y tengo aquí a tu nieto Dieguito, voy a ver si lo puedo llevar conmigo, me dijo que quería ir para darte un beso, es tan listo que sabe que tu estas allí y que tu alma esta en el cielo.
Hoy es un fin de semana en solitario como los muchos que he pasado desde que no estás a mi lado, hoy como tantos otros la casa se siente completamente vacía y el único inquilino que soy yo esta frente al televisor y contemplando tus fotos, Dieguito como siempre se ha ido con su padre a disfrutar del sol en su chalet con su perra y su piscina, no quiere que me vaya a ningún lado pero en cuanto llegan los viernes, coge la puerta para irse con su padre, Porque es tan difícil encontrar gente afín a uno y poder entablar una amistad?, tan bien se siente la gente?, es posible que nadie se sienta tan solo como yo, que llegan estos fines de semana y la casa se le cae a una encima?, debe de haber gente como yo, que se sienta así y quiera a alguien solo para hablar, pasear, reír, simplemente compañía, ¿de verdad nadie se siente así?, que suerte, porque yo me ahogo en mi soledad. ¿Qué hacer? Claro que parte de la culpa la tengo yo ya que jamás he cultivado ninguna amistad solo he salido con mi Loly a todos los sitios.
Los fines de semana se me hacen cuesta arriba y llego al lunes encogido, melancólico, aturdido; zarandeado por la soledad. Este fin de semana lloré de soledad. Hasta escribirlo me apena. Mientras los compañeros de siempre tienen sus parejas, sus propias familias, sus niños y sus vidas estructuradas, ahí estoy yo, con el norte perdido, deseando intimidad y cercanía, imaginando cuánto afecto podría entregar, si estuvieras a mi lado Loly y cuánto quisiera recibir de ti. También pensé seriamente en salir de esta situación. Esta vida de viudo no es una buena vida. La verdad es que nadie me enseñó a salir de la soledad, porque nunca había estado tan solo, como lo estoy ahora desde que tú no estás, ya que tus hijos tienen familia y se dedican a ella, es lo normal, su padre es solo eso, su padre, al cual acuden cuando algo le hace falta o necesitan que cuiden de los niños mientras ellos se va de cena.
Hoy te echo de menos como te he echado todos estos años en que faltas de nuestro lado no porque sea el día de san Valentín, día de los enamorados, si no porque es un día, que la gente es feliz y se felicitan unos a otros como si el mundo se fuese acabar, pero lo hacen con flores o risas, yo el lunes te las pondré en tu nicho como si fuese hoy y recodarte que te sigo queriendo. Nos encontramos frente a frente ante la impotencia, la desolación y muchas veces sentimiento de culpa. La muerte del ser querido es algo que no elegimos, ni siquiera lo elige quien se marcha y nos encontramos así de pronto con preguntas que no tienen respuestas.
Bien sabido es que no se supera la muerte, pero aprendemos a vivir con la ausencia de nuestros seres queridos, con la melancolía que aún después del paso de tiempo nos asalta y nos lastima. No se puede explicar los sentimientos que provoca la partida de alguien a quien queremos, menos aún cuando la muerte se presenta de improviso. Nos enfrentamos a un mundo nuevo, a una vida que no nos imaginamos que existía, nos enfrentamos al camino que desde ese momento debemos recorrer sin aquel a quien tan queremos y que ya no está.
Cuando estamos felices con el ser que queremos como yo te quiero a ti Lolilla, no pienso ni por un momento que no soy el dueño de la vida, me olvido que nadie nos prometió que seríamos eternos en esta vida terrenal, no pienso en los sucesos imprevistos que muchas veces nos golpean inmisericordemente muestra vida. Difícilmente nos encontramos con alguien que no haya pasado por el dolor de haber perdido a un ser querido, todos reaccionamos y manejamos nuestro dolor de distinto modo.
La tristeza es un estado de ánimo desde el que sólo la persona que lo está pasando podrá solucionarlo. Hay momentos en nuestras vidas que pareciera que todo viene cuesta abajo, que todo es gris, y que estamos en un gran agujero negro del que no encontramos salida. Las tristezas causadas por el fallecimiento del ser querido son muy dolorosas. Cuando ocurre sientes que te caes hasta el fondo de un pozo y que nunca podrás a salir de allí. Cada día que pasa sin ese ser que tanto quise es una agonía muy grande. ¡Hasta cuesta respirar! Y por instantes piensas que no es verdad lo que ha ocurrido, me niego a que creer que se haya ido de nuestro lado y que sea para siempre.
La vida nos va poniendo momentos en que realmente nos sentimos muy solos, especialmente cuando se sufre por la muerte de un ser querido, cuando se han roto los vínculos de comunicación con ese ser, solo nos queda aislarse y llorar nuestra pena, sintiéndome el más miserable del mundo, con la autoestima hasta el suelo y sin ganas de ya mas nada. A veces llegamos a sentir una soledad tan grande y fuerte que nos oprime el alma, siento tantas nostalgias persistentes, añoranzas tremendas que me comprime el corazón llenándome el aparato respiratorio de suspiros profundos y una melancolía tan grande que me abraza toda la existencia en un sólo suspiro.
Es nuestro hogar en ella amamos, sufrimos, reímos. No hace mucho tiempo, también se nacía y se moría en ella, hoy en día, podríamos pensar que nuestra relación con la casa ha cambiado. Nos hemos convertido en nómadas que van de un sitio a otro sin establecerse definitivamente en ningún lugar; hasta que llega el momento en que los hijos se van yendo poco a poco de él y solo quedan dos personas mayores, que cuando están juntas aun logran seguir teniendo felicidad pero cuando una de ellas el Dios de todas las cosas se lleva a uno de los dos la casa queda vacía y solo llena de recuerdos, de nostalgia, de dolor y de sufrimiento.
Cambiar de casa es una solución fácil e inmediata, pero lo que hacemos es escapar del dolor en vez superarlo, no se sabe cuánto se ha sufrido hasta que uno no se encuentra bien, no se sabe cuánto se ha querido, hasta que uno lo ha perdido, hoy de mis ojos llorosos se me caen las lágrimas de dolor. Entraste en mi corazón, sigilosa como lo haría una ladrona, por donde entro la luz de mi alma, has hecho de mi corazón tu hogar, tú morada, dónde respiran mis recuerdos, donde descansas mecida en mis sueños.
Ni la distancia, ni tu ausencia, ni la tristeza que me embarga cuando recuerdo tu presencia, podrán con este fuerte sentimiento, lo podrán hacer tambalear, lo podrán azotar, lo haré porque te quiero más que a mi vida y como te he dicho muchas veces en estas páginas, no me daré por vencido.
miércoles, 24 de febrero de 2010
miércoles, 10 de febrero de 2010
LA TRISTEZA DEL ALMA
Querida Lolilla estamos a finales de este mes de enero de 2010 y quisiera decirte ¿Quién no ha sentido en algún momento de nuestra vida tristeza, amargura o resentimiento? Sobre todo cuando se ha perdido a un ser querido. Nadie escapa a estos sentimientos y el sentirlos de vez en cuando es normal, es parte de nuestra naturaleza humana. Llorar es bastante sano cuando se trata de un acontecimiento como ha sido tu fallecimiento, el llanto es parte de nuestra liberación. Pero ¿Qué pasa cuando estas emociones nos quedan alojadas en nuestro corazón de manera permanente?, cuando el dolor, la amargura y la tristeza representan nuestra propia personalidad, lo que llamaríamos "el cansancio de la vida" se apodera de nosotros cuando vemos que a pesar de nuestro esfuerzo, las cosas "nunca funcionan", "todo nos sale mal" porque "la vida a veces ha sido muy injusta con nosotros". Es entonces cuando el resentimiento, la autocompasión y la tristeza pueden quedar instalados en nuestro corazón de manera permanente. Esta actitud hace que todo en la vida lo veamos a través de un "cristal empañado", es decir, nuestra perspectiva de vida se torna gris, ya no vemos la belleza de la vida, los buenos momentos se vuelven indiferentes ante nosotros, dejamos ir oportunidades y empezamos a crear una realidad falsa al creer que "nadie nos quiere" o "todos quieren hacerme daño", nuestra visión actúa y distorsiona todo desde nuestro cristal. Ningún medicamento, dieta o ejercicio pueden evitar o curar dicha enfermedad si no nos conectamos con la alegría de vivir, con el amor a la vida. La alegría es la única medicina para un corazón que revive constantemente en su presente las heridas del pasado. Sin la alegría, nuestra vida se frena, ya no queremos saber nada, estamos deprimidos y con un constante dolor en el corazón. Sufrimos también a causa de nuestra soledad por tener nuestro corazón cerrado
Fuisteis la mejor amiga durante más de 50 años, en los cuales recibisteis mucho amor, pero más me ofreciste tu, siempre estabas dispuesta a reconfortar a cualquier miembro de la familia fuese cual fuese el problema, si yo estaba mal ahí venías tu a ofrecerme tu maravillosa compañía. No hablabas, pero con miradas y gestos nos entendíamos a la perfección, eras la persona más inteligente, noble, preciosa, bondadosa del mundo, no soporto no tenerte en casa, no oír tus palabras, echo de menos nuestras charlas en el sofá del salón. Nuestro hogar está vacío sin ti y nuestra familia fracturada de mala manera por ese fallecimiento tan súbito.
Yo soy de las personas que me gusta ayudar, me gusta escuchar a mis amigos (aunque no tengo amigo si no compañeros), darles la mano en lo que necesiten, pero soy muy duro para dejarme ayudar, porque pedir ayuda significa abrirme y decirle al otro lo que me está pasando, es reconocer que estoy mal y que no puedo resolverlo solo. A veces creo que nadie me quiere ayudar, que no le importo a nadie, creo que eso es falso, lo que pasa es que no se pedir ayuda y lo que es peor, no la quiero recibir y alejo de mi a los que se me acercan con esas intenciones.
De pronto, sin darnos cuenta, uno se despierta un día y se da cuenta que no tiene deseos de levantarse, que le pesan los ojos, que no quiere mirar, que las sabanas son el perfecto lugar de "refugio", pero, hay que salir, levantarse y no hay ganas, de nada, no queremos ver a nadie, nos falta voluntad, decimos bueno es un día de bajón y lo dejamos pasar, en otra ocasión nos damos cuenta que nos invade una angustia inexplicable y sentimos unas tremendas ganas de llorar ¿pero porque? Porque nos viene a nuestra mente ese ser que tanto queremos y que nos falta desde hace tiempo, cualquier cosa nos da el motivo justo para llorar por el. Y ese sentimiento, esa sensación va creciendo y se hace más fuerte, cada vez es más seguido que nos sentimos mal, esa opresión en el pecho, es como una prensa que no nos deja respirar, nos duele y solo queremos estar solos y a oscuras, que nadie se acerque, que nadie nos vea.
La mayoría de los días, siento que mi vida no vale la pena, y si no fuese por estos tres nietos que tengo que cuidar sobre todo a Dieguito que es muy pequeño ,solo seis años, se que no lo superaría, preferiría no despertar una mañana. Sé que a medida que avanza el tiempo, me encuentro cada vez mas solo, cada cual va haciendo su vida, pero no me siento con fuerzas ni ganas para probar cosas nuevas, que puedan sacarme una ilusión de mi y seguir adelante en la vida Para mantenerme distraído, procuro mantenerme ocupada mi mente haciendo cosas, no puedo estar quieto, pero tampoco encuentro nada que me llene plenamente, no estoy satisfecho en ningún lado. Me siento sin ilusión en la vida, metido en un túnel del que ni puedo ni creo que quiera salir, para intentar cambiar mi vida, simplemente dejo que los acontecimientos "pasen".
Muchas veces pienso que si estuviese aquí a mi lado a mi Loly, llegaría esa ilusión para levantar la cabeza y mirar al futuro (un futuro que se está acabando a pasos agigantados). No sé como describirlo, pero me siento desengañado de la vida, después de haberte perdido, como si ya estuviese " de vuelta “en la misma, tengo 74 años, y ya no espero nada bueno. No veo delante de mí más que un futuro que no me gusta nada, y no tengo fuerzas ni ganas para intentar cambiarlo. Sé que es difícil de entender, pero es más o menos como me siento. Aunque a decir verdad el ser humano, somos capaces de vivir con el pasado, soñar con el futuro y, sobrevivir con el presente, ¡¡qué bonito seria en poderte abrazar, pedirte una caricia y recibirla!!
Lolilla me decías que en todos los Géminis hay una necesidad profundamente arraigada de disfrazar sus verdaderos motivos es decir que tienen dos personalidades distintas. Los Géminis sabemos instintivamente cuales son los puntos débiles de cada persona y somos capaces de valernos de la rapidez de nuestra mente. Tengo 74 años fallecisteis hace mas de 4. Sigo muy deprimido, no sé qué hacer con mi vida. Lloro te extraño mucho, a veces le pido a Dios que me lleve de este mundo y me deje estar contigo. El dolor es muy fuerte inaguantable y aceptar que ya no estás es insoportable,
Yo converso mucho con mi Loly, sus fotografías, las que están puesta en mi cuarto en la pared y con aquellas que tengo guardadas en el baúl de los recuerdos, cada vez que estoy triste o cuando me siento solo acudo a ella, me da fortaleza y termino sintiéndome mejor, la realidad es que cada lunes la visito en el cementerio y no sabéis amigos cuanto me hace falta ahora su presencia, cuanto no daría por sentir sus caricias que con tanto amor me prodigaba, si supierais ahora como la busco, sigue siendo mi mejor amiga, mi compañera, mi esposa nunca seré un viudo siempre estará ella en mi corazón por lo tanto ella vive en mi y por ese motivo jamás seré un hombre sin esposa, cuando me pongo delante de su nicho mirando solo su foto le digo bajito “Te quiero Loly”, le pido que me perdone por los muchos besos que no le di y por no haberle dicho te quiero tantas veces como ella se merecía, solo me responde el silencio y noto una ligera brisa que acaricia mis mejillas, sé que es ella.
Llevó toda la noche admirando el cielo desde mi ventana. Las estrellas brillan tan intensamente que forman dibujos en el firmamento, la noche es más oscura que habitualmente. Si no fuera por las luces del cielo, todo estaría sumido en la más profunda oscuridad, como la oscuridad que rodea mi ser y mi alma. Me queda tu sonrisa Lolilla dormida en mi recuerdo, y el corazón me dice que no te olvidaré; pero, al quedarme solo, sabiendo que te he perdido, tal vez empiezo a quererte como jamás te quise. Te digo adiós, no mejor hasta luego y acaso, con esta despedida, mi más hermoso sueño muere.
No encuentro las palabras que describan lo que me hace sentir por ti Lolilla, esto lo escribo tal cual nace desde el fondo de mi corazón. Tu muerte ha dejado un gran vacío en mi vida, nunca imagine partirías tan pronto de este mundo, quedaron tantas cosas por decir y hacer que hoy tengo una mezcla de sentimientos. Siento rabia conmigo mismo. Me siento morir porque tenía la esperanza de llevarte a ese lugar donde vimos el amanecer, cuando tu alma partió a otro lugar.
Esta noche tuve una velada junto a ti. Me imaginé que alumbrabas mi cuarto con tu presencia, y hasta me atreví buscarte en mi silencio, mi mente recordó tu olor, me imaginé frente a mí tu linda cara, viajé en esos ojos grandes llenos de vida. La noche recién nacida se acomodó a estar oscura, y te volví a sentir junto a mí, sentí tu mano agarrando la mía. Fue una noche de velada junto a ti, sin estar contigo. En el silencio de la noche, escucho mi voz interior, el fluir de mis pensamientos que repiten a cada momento tu nombre: Loly, Loly, Loly. No quiero renunciar a mi pasado porque ha sido mi vivir de muchos años, igual que no quiero renunciar al recuerdo de mi primer amor y único, mi Loly, igual que no quiero renunciar a los recuerdos de mi infancia. Pero admiro mi vida, vuelvo los ojos a mi pasado, ¿es que no hubo nada grande? Porque mi vida mereció la pena, mi pasado ha merecido la pena, como merece la pena mi amor primerizo que sólo es eso, pero que cuando lo miro con el paso de los años siento deslizarse nuevamente la alegría de la juventud por mi memoria. Así todos esos instantes, no los pierdo, no los arrojo de mi recuerdo. Los pongo en su sitio, porque son míos, porque han sido mi vida, porque me han ido haciendo. Porque he sufrido, sí, pero he soñado, he amado, he luchado, he reído, y esos malos momentos, largos a veces, me han hecho más humano, más conocedor de la debilidad de nuestra existencia.
Y quizá en la soledad y el sufrimiento haya encontrado la llave de mi corazón, aquella que permite acercarse a la vida, mirándola con admiración o con misericordia. Porque sólo quien no sufre, quien no ha conocido en su vida el dolor, la soledad, la tristeza, sólo quien no ha sufrido dirá que guardas rencor. Pero yo, que he sufrido, que he soñado, que he amado y sigo amando y que he sentido el zarpazo de la soledad.
Cuando me atreva a sonreír ante mis recuerdos, podre andar sobre el camino de mi vida con la satisfacción de quien se ha atrevido a vivir, de quien ante la dura existencia decidió asumir el reto de vivir sin miedo a la vida. Y esto, aunque haya traído como consecuencia el sufrimiento y el dolor me ha engrandecido con un corazón que sabe comprender. Hoy es uno de esos días en los que a pesar de lo que he escrito en el otro párrafo no estoy conforme, es un fin de semana y los fines de semana son terribles odio de verdad el seguir viviendo, estamos a finales de enero de 2010, un mes largo no solo por la economía domestica, si no por lo largo que se hacen los días, solo entre estas cuatro paredes los recuerdos se agolpan y los ojos no dejan de llorar miro tus fotografías y aun sigo sin comprender que no estés a mi lado.
Tengo una fotografía delante mío en la cual estamos tu hija Machu, Oscar muy pequeño y nosotros dos, yo te tengo la mano sobre el hombro y tú me la tienes cogida con tu mano es en Candelaria al lado de uno las estatuas de los Guanches, siento pena y al mismo tiempo alegría ver que éramos dos personas que se querían y que siempre estábamos uno al lado del otro, son recuerdos que nunca se olvidaran y yo mientras te miro una pequeña lagrima se desliza por mi cara, recuerdo tus sonrisas y tu alegría de vivir, Dios no me dejo más alternativa que llevarte con él y dejarme completamente solo, porque a pesar de tener tantos hijos, estoy solo, creo que los únicos que me quieren de verdad son nuestros nietos, Andrea y Dieguito, claro que los demás tienen su familia y es lógico que se dediquen a ella, pero echo en falta un abrazo a veces un beso, se que ya nunca más estaremos reunidos todos juntos, y primero porque faltas tú y segundo porque ellos, tus hijos no están en donde hemos vivido siempre, cada uno ha tomado un derrotero de su vida y se dedican a ser felices en su entorno con su familia, creo que con esto he explicado mis ansias de cariño, que nunca me faltaron cuando estabas tú a mi lado, ahora ya no hay ninguna y solo la soledad me acompañara el resto de mi vida.
Pienso en las noches solitarias que se pasan solas en el lecho, sin un pecho donde apoyarse, sin una mano que se deslice en medio de la noche en la piel, sin un suave o apasionado beso, pero no, ahí estás, en la soledad de nuestra habitación, pensando o creando fantasías, cuando abres los ojos te das cuenta que estás solo y sientes unas ganas terribles de llorar, te preguntas el porqué de la soledad, todos pasamos algunos momentos de soledad frente a nuestros seres, por circunstancias pero si eso persiste ya tenemos un problema que nos está haciendo daño. Esa soledad es mala.
Hay momentos en que me siento bien, tranquilo, relajado, en aparente calma y de pronto un recuerdo tuyo se asoma a mi mente y abajo toda mi tranquilidad y siento en mi interior la ebullición y el desasosiego que produce, y mi calma queda en el aire y en esos momentos soy capaz de decir o hacer algo de lo que luego me arrepentiré. En estos días, mi mente se llenó con un sinfín de recuerdos, y me he visto en la casa en que transcurrió parte de mi infancia, poca fue ya que a los 3 años nos vinimos a Marruecos. En la planta baja, había un jardín con un patio, donde solía acudir a jugar me acuerdo que estaba allí y me caí y me di contra una maceta
Es increíble con la rapidez que transcurren los días, casi sin darnos cuenta ya han pasado cuatro años y medio desde tu marcha a pesar de que los días son largos y tediosos pero casi sin sentirlo nos encontramos ya en el mes de Febrero del año 2010. Me he dado cuenta de que tiendo a relacionar algunos sabores con ciertas emociones o recuerdos. Y una nueva estrella brilló en el Firmamento. Es la sensación que me ha dejado en el alma la partida de mi querida Lolilla, como cariñosamente la llamaba. Vivió conmigo más de 50 años y ya lo creo que su presencia dejó huella. Esta experiencia me ha reafirmado también lo consoladoras que son las lágrimas vertidas en el momento oportuno, lavan las heridas y aceleran su proceso de cicatrización, y es gracias a ellas que poco a poco puedo volver a sonreír. Me alegra saber que partió en paz, como tantas veces me comentó y como le gustaría que fuera su muerte. Simplemente se durmió y entre sueños lanzó su último suspiro y emprendió este viaje con la esperanza de reencontrarse con sus seres queridos.
Cuando se pierde la capacidad de soñar despierto, pierdo la ilusión y la esperanza, pierdo la confianza en mí mismo y en los demás, ya no espero nada más de la vida y solamente vivo porque tengo que seguir sobreviviendo. Uno termina sintiéndose vacío, sin sentido, es un sentimiento tan espantoso que ni siquiera puedo describirlo, no encuentro la manera de lograr que se vaya, haga lo que haga cada vez tengo menos esperanzas.
Cuando la tristeza se apodera de mi me entran ganas de llorar. Puedo desahogarme escribiendo y recordando cosas que pensé que han sido olvidadas, pero no es así, nunca se me olvidan, los recuerdos siempre viven latentes en mi. Por eso se llaman “recuerdos“, siempre están junto a mí. Muchas veces nos sentimos tan solos que la única compañía es nuestro PC, allí escribimos lo que quizás en palabras no logramos decir en vivo. Las tristezas del alma son las más difíciles de sanar porque son algo que se levanta con nosotros y también se acuesta en nuestra cama. Siempre que escribimos algo, es para que otra persona nos lea y sienta que necesitamos algo de ellos, quizás una llamada o simplemente unas palabras de aliento. Cuando llegue el día triste, cuando nada salga bien en nuestras vidas, cuando sintamos que sólo hay cabida para la tristeza recordemos los momentos alegres que también tuvimos. Escribamos lo que sea cualquier cosa, sobre todo por algo que nos trajo mucho dolor, quizás sea el que nos hayan separado de nuestro ser más querido al cual queremos mucho y hoy nos cuesta olvidar que un día se fue para siempre, no tenemos valor para enfrentar esa situación, de allí nace la tristeza de nuestra alma. No olvidemos que la pena y la tristeza son vacíos de nuestras vidas, algo que queremos y no tenemos, ese algo que nos hace despertar queriendo estar en otro lado y en otro momento.
Fuisteis la mejor amiga durante más de 50 años, en los cuales recibisteis mucho amor, pero más me ofreciste tu, siempre estabas dispuesta a reconfortar a cualquier miembro de la familia fuese cual fuese el problema, si yo estaba mal ahí venías tu a ofrecerme tu maravillosa compañía. No hablabas, pero con miradas y gestos nos entendíamos a la perfección, eras la persona más inteligente, noble, preciosa, bondadosa del mundo, no soporto no tenerte en casa, no oír tus palabras, echo de menos nuestras charlas en el sofá del salón. Nuestro hogar está vacío sin ti y nuestra familia fracturada de mala manera por ese fallecimiento tan súbito.
Yo soy de las personas que me gusta ayudar, me gusta escuchar a mis amigos (aunque no tengo amigo si no compañeros), darles la mano en lo que necesiten, pero soy muy duro para dejarme ayudar, porque pedir ayuda significa abrirme y decirle al otro lo que me está pasando, es reconocer que estoy mal y que no puedo resolverlo solo. A veces creo que nadie me quiere ayudar, que no le importo a nadie, creo que eso es falso, lo que pasa es que no se pedir ayuda y lo que es peor, no la quiero recibir y alejo de mi a los que se me acercan con esas intenciones.
De pronto, sin darnos cuenta, uno se despierta un día y se da cuenta que no tiene deseos de levantarse, que le pesan los ojos, que no quiere mirar, que las sabanas son el perfecto lugar de "refugio", pero, hay que salir, levantarse y no hay ganas, de nada, no queremos ver a nadie, nos falta voluntad, decimos bueno es un día de bajón y lo dejamos pasar, en otra ocasión nos damos cuenta que nos invade una angustia inexplicable y sentimos unas tremendas ganas de llorar ¿pero porque? Porque nos viene a nuestra mente ese ser que tanto queremos y que nos falta desde hace tiempo, cualquier cosa nos da el motivo justo para llorar por el. Y ese sentimiento, esa sensación va creciendo y se hace más fuerte, cada vez es más seguido que nos sentimos mal, esa opresión en el pecho, es como una prensa que no nos deja respirar, nos duele y solo queremos estar solos y a oscuras, que nadie se acerque, que nadie nos vea.
La mayoría de los días, siento que mi vida no vale la pena, y si no fuese por estos tres nietos que tengo que cuidar sobre todo a Dieguito que es muy pequeño ,solo seis años, se que no lo superaría, preferiría no despertar una mañana. Sé que a medida que avanza el tiempo, me encuentro cada vez mas solo, cada cual va haciendo su vida, pero no me siento con fuerzas ni ganas para probar cosas nuevas, que puedan sacarme una ilusión de mi y seguir adelante en la vida Para mantenerme distraído, procuro mantenerme ocupada mi mente haciendo cosas, no puedo estar quieto, pero tampoco encuentro nada que me llene plenamente, no estoy satisfecho en ningún lado. Me siento sin ilusión en la vida, metido en un túnel del que ni puedo ni creo que quiera salir, para intentar cambiar mi vida, simplemente dejo que los acontecimientos "pasen".
Muchas veces pienso que si estuviese aquí a mi lado a mi Loly, llegaría esa ilusión para levantar la cabeza y mirar al futuro (un futuro que se está acabando a pasos agigantados). No sé como describirlo, pero me siento desengañado de la vida, después de haberte perdido, como si ya estuviese " de vuelta “en la misma, tengo 74 años, y ya no espero nada bueno. No veo delante de mí más que un futuro que no me gusta nada, y no tengo fuerzas ni ganas para intentar cambiarlo. Sé que es difícil de entender, pero es más o menos como me siento. Aunque a decir verdad el ser humano, somos capaces de vivir con el pasado, soñar con el futuro y, sobrevivir con el presente, ¡¡qué bonito seria en poderte abrazar, pedirte una caricia y recibirla!!
Lolilla me decías que en todos los Géminis hay una necesidad profundamente arraigada de disfrazar sus verdaderos motivos es decir que tienen dos personalidades distintas. Los Géminis sabemos instintivamente cuales son los puntos débiles de cada persona y somos capaces de valernos de la rapidez de nuestra mente. Tengo 74 años fallecisteis hace mas de 4. Sigo muy deprimido, no sé qué hacer con mi vida. Lloro te extraño mucho, a veces le pido a Dios que me lleve de este mundo y me deje estar contigo. El dolor es muy fuerte inaguantable y aceptar que ya no estás es insoportable,
Yo converso mucho con mi Loly, sus fotografías, las que están puesta en mi cuarto en la pared y con aquellas que tengo guardadas en el baúl de los recuerdos, cada vez que estoy triste o cuando me siento solo acudo a ella, me da fortaleza y termino sintiéndome mejor, la realidad es que cada lunes la visito en el cementerio y no sabéis amigos cuanto me hace falta ahora su presencia, cuanto no daría por sentir sus caricias que con tanto amor me prodigaba, si supierais ahora como la busco, sigue siendo mi mejor amiga, mi compañera, mi esposa nunca seré un viudo siempre estará ella en mi corazón por lo tanto ella vive en mi y por ese motivo jamás seré un hombre sin esposa, cuando me pongo delante de su nicho mirando solo su foto le digo bajito “Te quiero Loly”, le pido que me perdone por los muchos besos que no le di y por no haberle dicho te quiero tantas veces como ella se merecía, solo me responde el silencio y noto una ligera brisa que acaricia mis mejillas, sé que es ella.
Llevó toda la noche admirando el cielo desde mi ventana. Las estrellas brillan tan intensamente que forman dibujos en el firmamento, la noche es más oscura que habitualmente. Si no fuera por las luces del cielo, todo estaría sumido en la más profunda oscuridad, como la oscuridad que rodea mi ser y mi alma. Me queda tu sonrisa Lolilla dormida en mi recuerdo, y el corazón me dice que no te olvidaré; pero, al quedarme solo, sabiendo que te he perdido, tal vez empiezo a quererte como jamás te quise. Te digo adiós, no mejor hasta luego y acaso, con esta despedida, mi más hermoso sueño muere.
No encuentro las palabras que describan lo que me hace sentir por ti Lolilla, esto lo escribo tal cual nace desde el fondo de mi corazón. Tu muerte ha dejado un gran vacío en mi vida, nunca imagine partirías tan pronto de este mundo, quedaron tantas cosas por decir y hacer que hoy tengo una mezcla de sentimientos. Siento rabia conmigo mismo. Me siento morir porque tenía la esperanza de llevarte a ese lugar donde vimos el amanecer, cuando tu alma partió a otro lugar.
Esta noche tuve una velada junto a ti. Me imaginé que alumbrabas mi cuarto con tu presencia, y hasta me atreví buscarte en mi silencio, mi mente recordó tu olor, me imaginé frente a mí tu linda cara, viajé en esos ojos grandes llenos de vida. La noche recién nacida se acomodó a estar oscura, y te volví a sentir junto a mí, sentí tu mano agarrando la mía. Fue una noche de velada junto a ti, sin estar contigo. En el silencio de la noche, escucho mi voz interior, el fluir de mis pensamientos que repiten a cada momento tu nombre: Loly, Loly, Loly. No quiero renunciar a mi pasado porque ha sido mi vivir de muchos años, igual que no quiero renunciar al recuerdo de mi primer amor y único, mi Loly, igual que no quiero renunciar a los recuerdos de mi infancia. Pero admiro mi vida, vuelvo los ojos a mi pasado, ¿es que no hubo nada grande? Porque mi vida mereció la pena, mi pasado ha merecido la pena, como merece la pena mi amor primerizo que sólo es eso, pero que cuando lo miro con el paso de los años siento deslizarse nuevamente la alegría de la juventud por mi memoria. Así todos esos instantes, no los pierdo, no los arrojo de mi recuerdo. Los pongo en su sitio, porque son míos, porque han sido mi vida, porque me han ido haciendo. Porque he sufrido, sí, pero he soñado, he amado, he luchado, he reído, y esos malos momentos, largos a veces, me han hecho más humano, más conocedor de la debilidad de nuestra existencia.
Y quizá en la soledad y el sufrimiento haya encontrado la llave de mi corazón, aquella que permite acercarse a la vida, mirándola con admiración o con misericordia. Porque sólo quien no sufre, quien no ha conocido en su vida el dolor, la soledad, la tristeza, sólo quien no ha sufrido dirá que guardas rencor. Pero yo, que he sufrido, que he soñado, que he amado y sigo amando y que he sentido el zarpazo de la soledad.
Cuando me atreva a sonreír ante mis recuerdos, podre andar sobre el camino de mi vida con la satisfacción de quien se ha atrevido a vivir, de quien ante la dura existencia decidió asumir el reto de vivir sin miedo a la vida. Y esto, aunque haya traído como consecuencia el sufrimiento y el dolor me ha engrandecido con un corazón que sabe comprender. Hoy es uno de esos días en los que a pesar de lo que he escrito en el otro párrafo no estoy conforme, es un fin de semana y los fines de semana son terribles odio de verdad el seguir viviendo, estamos a finales de enero de 2010, un mes largo no solo por la economía domestica, si no por lo largo que se hacen los días, solo entre estas cuatro paredes los recuerdos se agolpan y los ojos no dejan de llorar miro tus fotografías y aun sigo sin comprender que no estés a mi lado.
Tengo una fotografía delante mío en la cual estamos tu hija Machu, Oscar muy pequeño y nosotros dos, yo te tengo la mano sobre el hombro y tú me la tienes cogida con tu mano es en Candelaria al lado de uno las estatuas de los Guanches, siento pena y al mismo tiempo alegría ver que éramos dos personas que se querían y que siempre estábamos uno al lado del otro, son recuerdos que nunca se olvidaran y yo mientras te miro una pequeña lagrima se desliza por mi cara, recuerdo tus sonrisas y tu alegría de vivir, Dios no me dejo más alternativa que llevarte con él y dejarme completamente solo, porque a pesar de tener tantos hijos, estoy solo, creo que los únicos que me quieren de verdad son nuestros nietos, Andrea y Dieguito, claro que los demás tienen su familia y es lógico que se dediquen a ella, pero echo en falta un abrazo a veces un beso, se que ya nunca más estaremos reunidos todos juntos, y primero porque faltas tú y segundo porque ellos, tus hijos no están en donde hemos vivido siempre, cada uno ha tomado un derrotero de su vida y se dedican a ser felices en su entorno con su familia, creo que con esto he explicado mis ansias de cariño, que nunca me faltaron cuando estabas tú a mi lado, ahora ya no hay ninguna y solo la soledad me acompañara el resto de mi vida.
Pienso en las noches solitarias que se pasan solas en el lecho, sin un pecho donde apoyarse, sin una mano que se deslice en medio de la noche en la piel, sin un suave o apasionado beso, pero no, ahí estás, en la soledad de nuestra habitación, pensando o creando fantasías, cuando abres los ojos te das cuenta que estás solo y sientes unas ganas terribles de llorar, te preguntas el porqué de la soledad, todos pasamos algunos momentos de soledad frente a nuestros seres, por circunstancias pero si eso persiste ya tenemos un problema que nos está haciendo daño. Esa soledad es mala.
Hay momentos en que me siento bien, tranquilo, relajado, en aparente calma y de pronto un recuerdo tuyo se asoma a mi mente y abajo toda mi tranquilidad y siento en mi interior la ebullición y el desasosiego que produce, y mi calma queda en el aire y en esos momentos soy capaz de decir o hacer algo de lo que luego me arrepentiré. En estos días, mi mente se llenó con un sinfín de recuerdos, y me he visto en la casa en que transcurrió parte de mi infancia, poca fue ya que a los 3 años nos vinimos a Marruecos. En la planta baja, había un jardín con un patio, donde solía acudir a jugar me acuerdo que estaba allí y me caí y me di contra una maceta
Es increíble con la rapidez que transcurren los días, casi sin darnos cuenta ya han pasado cuatro años y medio desde tu marcha a pesar de que los días son largos y tediosos pero casi sin sentirlo nos encontramos ya en el mes de Febrero del año 2010. Me he dado cuenta de que tiendo a relacionar algunos sabores con ciertas emociones o recuerdos. Y una nueva estrella brilló en el Firmamento. Es la sensación que me ha dejado en el alma la partida de mi querida Lolilla, como cariñosamente la llamaba. Vivió conmigo más de 50 años y ya lo creo que su presencia dejó huella. Esta experiencia me ha reafirmado también lo consoladoras que son las lágrimas vertidas en el momento oportuno, lavan las heridas y aceleran su proceso de cicatrización, y es gracias a ellas que poco a poco puedo volver a sonreír. Me alegra saber que partió en paz, como tantas veces me comentó y como le gustaría que fuera su muerte. Simplemente se durmió y entre sueños lanzó su último suspiro y emprendió este viaje con la esperanza de reencontrarse con sus seres queridos.
Cuando se pierde la capacidad de soñar despierto, pierdo la ilusión y la esperanza, pierdo la confianza en mí mismo y en los demás, ya no espero nada más de la vida y solamente vivo porque tengo que seguir sobreviviendo. Uno termina sintiéndose vacío, sin sentido, es un sentimiento tan espantoso que ni siquiera puedo describirlo, no encuentro la manera de lograr que se vaya, haga lo que haga cada vez tengo menos esperanzas.
Cuando la tristeza se apodera de mi me entran ganas de llorar. Puedo desahogarme escribiendo y recordando cosas que pensé que han sido olvidadas, pero no es así, nunca se me olvidan, los recuerdos siempre viven latentes en mi. Por eso se llaman “recuerdos“, siempre están junto a mí. Muchas veces nos sentimos tan solos que la única compañía es nuestro PC, allí escribimos lo que quizás en palabras no logramos decir en vivo. Las tristezas del alma son las más difíciles de sanar porque son algo que se levanta con nosotros y también se acuesta en nuestra cama. Siempre que escribimos algo, es para que otra persona nos lea y sienta que necesitamos algo de ellos, quizás una llamada o simplemente unas palabras de aliento. Cuando llegue el día triste, cuando nada salga bien en nuestras vidas, cuando sintamos que sólo hay cabida para la tristeza recordemos los momentos alegres que también tuvimos. Escribamos lo que sea cualquier cosa, sobre todo por algo que nos trajo mucho dolor, quizás sea el que nos hayan separado de nuestro ser más querido al cual queremos mucho y hoy nos cuesta olvidar que un día se fue para siempre, no tenemos valor para enfrentar esa situación, de allí nace la tristeza de nuestra alma. No olvidemos que la pena y la tristeza son vacíos de nuestras vidas, algo que queremos y no tenemos, ese algo que nos hace despertar queriendo estar en otro lado y en otro momento.
domingo, 7 de febrero de 2010
TU NUEVO NIETO
Hoy es 14 de Enero del 2010 ya se está pasando el mes, Lolilla tu hijo Oscar ha tenido un niño con la novia que tu conocisteis, ni la famosa Patri si no otra que vino un día a casa y a ti te gusto pero después metió la pata como la Patri y tu hija Machu la tuvo que echar de casa a empujones ya que la sinvergüenza no quería irse y estaba metida en nuestra cama y la encontró como tu encontrasteis a la Patricia, yo no quiero ni verla y Oscar me parece que se ha cansado de ella, el niño está en la UCI debido a un problema de la sangre que no está bien lo tienen en observación, tu hijo está muy preocupado, por el niño, pero no creo que sea nada malo, así que si Dios quiere saldrá adelante y tendremos un nuevo nieto, ya no sé ni cuántos son, la verdad que nuestro apellido se está extendiendo demasiado y habrá apellidos “COÎTO” en toda la geografía española y es posible que alguno se vaya al extranjero y allí se perpetué.
Esperemos que todo salga bien ya que veo a tu hijo muy preocupado y ha estado hasta llorando, así que por el bien de él, deseo que el niño se ponga bien pronto yo se que va a ser un problema para él, la crianza del mismo, pero él lo ha querido, yo mientras viva lo ayudare en lo que pueda, después Dios dirá. hay tantas cosas vividas, hay tantas ocasiones que me gustaría volver a vivir, tanta gente a la que volver a ver tantos sentimientos, deseos, debo a tanto a tantas personas pero en especial a mi Loly, ella ya lo sabe ¡¡¡ ESTAMOS TAN CERCA Y A LA VEZ TAN LEJOS!!!
La vejez y la soledad son palabras no agradables, existe un momento en nuestra vida que las cosas tienen que dejar de ser como eran para mejorar en muchos aspectos. Todas las vivencias que estoy teniendo, pero no disfruto de ellas, fui feliz con lo que tenía hasta que mi Loly se fue con Dios, creo que la soledad es solo un estado, que cuando comience a disfrutarla se terminara.
Un tema cercano a mi corazón. Tengo setenta y cuatro años. Me retire hace casi diez años después de vivir una vida laboral activa y llena de acontecimientos.
El estado de mi salud durante toda aquella época fue bueno, al lado de mi esposa Loly. Hasta hace más de cuatro años que ella se fue al cielo, desde que ella se fue he tenido que acudir a Urgencias a causa de la subida de tensión, así como paso el ITV (me refiero a un examen semestral del cardiólogo) Pero me sigue fascinando este asunto que es envejecer, y que las dolencias se multiplican, a nuestra edad.
Yo personalmente le recomiendo a todos que no se queden solos, que busquen una pareja para compartir su vida, no importa la edad que se tenga, aunque yo no lo haya hecho y vivo solo porque el cariño que le tenía y tengo a mi esposa Loly, no quiero volver a compartirlo con nadie más, porque yo soy de la creencia de que el ser humano por naturaleza no es solitario o ermitaño, a pesar de eso que algunos dicen que nacimos solos y nos moriremos solos. Una vejez sola, va a depender en gran medida del modo de ver la vida de cada uno, de la óptica conque veamos la vejez y la soledad como tal. Porque se puede estar solo de muchos modos, con uno mismo, o acompañado.
En general los padres y los hijos a veces no nos comprendemos, en verdad que solo nos importa cómo van en sus estudios, darles de comer y de vestir, pero en 80 % los padres dialogamos poco con los hijos, deberíamos contar con la opinión de ellos ya no son unos críos y tienen que tomar por si solos sus decisiones en las cuales los padres debemos asesorarlos en lo que podamos y creamos entender que es lo justo, si no porque tener hijos implica un compromiso y estamos obligados a cumplirlo, se que lo padres exageramos ,pero no solo podemos decir lo malo de nosotros hay también cosas buenas que ternemos para con ellos, pero llegamos a una edad en que los padres dejamos de ser amigos de los hijos, pero en el fondo seguimos creyendo que son unos niños y los queremos de la misma manera que cuando eran críos.
Solo estoy pasando por un muy mal momento, recuerdo que la vida es así, tiene sus altas y sus bajas, debo concentrarme en los buenos momentos que pase con mi esposa Loly, recuerdo que son inolvidables, pero debo sentirme satisfecho porque no todo el mundo ha logrado tener una pareja como la mía, esto es algo difícil de lograr y más en los días que estamos viviendo, estoy pasando por un proceso de adaptación, compartí mi vida con mi Loly más de 50 años, quisiera decirte tantas cosas, pero mi mente trabaja y traba a ritmo acelerado y no soy capaz de seguir su marcha, tantas cosas que deje de decirte que ahora me vienen a la mente y mis ojos se vuelve a llenar de agua, nunca se acaba y solas salen nada mas pensar que estoy solo que tú no estás a mi lado y yo en esta casa completamente vacía aunque este llena de gente, tus hijos y tus nietos, pero en ella me siento como un extraño, deseo irme y vivir solo y seguir con mi sufrimiento hasta que Dios quiera, recuerdos inolvidables son los que marcasteis en mi corazón, momentos maravillosos marcados en mi mente y que vivimos los dos durante la convivencia de más de 50 años, Lolilla, para siempre estarán en mi, en mi alma y en mi corazón, esos recuerdos inolvidables vivirán en mi eternamente.
Hoy es 23 de enero de 2010, sábado estoy solo, completamente solo, por eso me dan muchas ganas de llorar al acordarme de ti, me siento en nuestro sofá y miro y remiro tu lado, pero siempre esta vacio y las lagrimas se asoman a mis ojos es la hora perfecta, mejor dicho el día perfecto que al estar solo mis pensamientos solo están dedicados a ti, hoy no me salen palabras para seguir escribiendo en estas páginas dedicadas todas ellas a ti, el pensamiento es tan veloz que no te da tiempo a recoger tus recuerdos y plasmarlos en ellas. Son las 19, horas PM y solo tengo delante mis la TV y un retrato tuyo en el que miro miles de veces cada día y aun me parece mentira que no estés a mi lado.
No sé qué definición darle a lo que siento, Lolilla, cuando hace tanto tiempo que me separaron de ti. Es como un desgarro interior y como una única cura: eres tú. Creo que la mejor definición es: el cariño que te tengo. ¿Es eso lo que provoca el cariño? Y cuantos más días pasan más grande se hace lo que siento y más dura es la espera, aunque a veces, como hoy, como todos los días en ya no estás a mi lado me flaquean las piernas y busco mil y una forma de hacer que el tiempo pase, que pase, que pase y vuelva a pasar, para poder estar a tu lado de una vez por todas, para siempre.
Nunca pude pensar que sentir un vacío tan grande en el corazón fuera sinónimo de cariño, pero cuanto más lo vivo más cuenta me doy que es así. Y es que cuando estabas conmigo aquí en la tierra provocabas que no hubiese ni un resquicio que pudiera ser ocupado por nada ni por nadie. Con tu sola mirada hacías que se despertase en mí todo el cariño que te tengo
. Tan cerca y tan lejos a la vez. Quizás más que un vacío es un encogimiento del corazón solo en pensar en ti. Siento como el corazón oprime con fuerza mi pecho y lucha por latir como lo hacía cuando estabas junto a mí. ¿Ha sido un día bueno?, No lo puede ser tú no estás a mi lado, físicamente, pero te llevo en mi corazón.
¿Por qué el destino nos castigo de esa manera? ¿Por qué no nos dejo juntos? ¿Por qué tanto mal? ¿Por qué tanto dolor y tanta agonía? ¿Acaso no nos lo merecíamos el estar siempre juntos e irnos con El agarrados der la mano? es lo que hace que mi corazón siga latiendo y a la vez lo que se vaya deteriorando poco a poco. Cuanto más te recuerdo más me doy cuenta de lo mucho que te quiero y con más fuerza me late el corazón.
Si pudiera explicar lo que me hace sentir la nostalgia cada vez que pienso en ti el dolor que siento, que es lo que me impide llegar a volver ser feliz. Añoro tus caricias, tus ojos, tus labios, incluso todas esas frases tontas que decías vagamente sin sentido con tal de robarme una sonrisa cuando estaba triste. Te extraño tanto. Echo de menos todos esos momentos en que aun estando en silencio podíamos llegar a sentir lo que el otro quería decir. Era un sentimiento tan bonito. ¡Qué bello es seguir queriéndote y no poder disfrutar de ello! Espero que algún día termine esta agonía.
Y yo creo que padezco de “soledad crónica”, cada viernes siento como recaigo en mi “dolencia”. El mundo se viste de fin de semana, se huele en el aire que la gente es más feliz y mi soledad se resiente, esta tarde y como todos los fines de semana desde que tú me faltas Loly, me ha dado en el centro del corazón, estoy triste, cansado y no sé cómo expresarlo, son tantos los años, sintiéndome así, solo.
Soy un hombre ya muy mayor (74), que desde ya desde hace unos años empecé a sentir el profundo deseo de no estar vivo, de desaparecer, de no existir. Socialmente soy considerado inteligente, de carácter dócil. En estos últimos cuatro años he tratado de esforzarme siempre, luchando día a día con esta desesperanza que siento hacia la vida. Actualmente no me relaciono con nadie (fuera de la gente de mi familia).Ellos no saben lo mal que estoy. Tengo miedo de decírselo, ya que no quiero preocuparlos. Ellos tienen ya sus problemas familiares. No quiero despertar, no quiero levantarme. Siento que Dios me ha abandonado desde que te llevo a su lado.
No quiero que amanezca, estoy cansado de la vida desde que tú no estás, porque ahora siento que no hay nada en ella que valga la pena, soy un hombre aburrido, apagado, temeroso y la verdad no se qué hacer a veces pienso que nunca debí nacer, mi vida ahora no tiene sentido, como si solo durmiera y caminara solo por inercia.
La soledad es la única que nos entiende y nunca cuestionará todo lo que pensemos. La soledad es el mejor aliado cuando se está triste. Realmente, ¿sabemos lo que significa esa palabra? Es pesar y melancolía que se sienten por una ausencia, la pérdida de la persona querida. ¿Cómo nos sentimos cuando sufrimos de soledad? casi siempre se siente uno abandonado, aislado, desamparado, necesidad de llorar, pena, tormento. No siempre podemos estar acompañados y el estar solo no siempre es sinónimo de angustia, pues podemos descansar, disfrutar de la paz y el silencio o, sencillamente, meditar. Sin embargo, sentirse solo es muy diferente, pues puedes estar rodeado de personas y sentir la soledad. Entiendo que el miedo a la soledad es muy difícil de superar, es bastante dañino, pues nos lleva a un estado de tristeza y de baja autoestima. Creer que nos equivocamos y que perdimos a esa persona que tanto nos aportaba nos lleva a ese estado. Si nos encerramos en nosotros mismos es como reconocer que hemos caído derrotados. Soledad, a veces, mi confidente, a veces lágrimas frías, pero ante todo y por siempre, mi amiga.
Ahora deambulo como un muerto viviente entre estas paredes, que más que un hogar se asemejan a una cárcel. Todos los días siento frío, aún arropándome, en nada supera el calor que me daba tu cuerpo. Ya no hay comedia o parodia que valga ante esta ausencia, esta soledad; tengo hambre de tus besos, de tus caricias. Ya van 4 años y 6 meses que faltas de este mundo. Daría todo por tu regreso, por tenerte aquí. Quizá no lo haya dado todo, supongo que falta algo. Así es, falta ofrecer mi vida por tenerte a mi lado, creo que es mejor despedirme así apresuro mi partida de este mundo para acompañarte al tuyo, sólo me conformaré con sentir algo de tu presencia.
Siento un escalofrío atroz recorriendo mi espalda, es el frío de la soledad que se agolpa entre mi ropa y ésta ya no me sirve, ya no me abriga, ya no me protege. Frío y soledad es lo que me queda, y el vago recuerdo de tu calor. Aquel calor que m e hace sentir vivo de nuevo, ojala lograra recuperar aquel calor que tanto deseo.
Quisiera que alguien me dijera la razón por que mi Loly nunca sale de mi mente, creo que es por una sola razón si ella que ya no está presente, es porque aun vive en mi, las personas se inmortalizan solo si viven realmente en nuestros corazones.
La muerte tiene muchos rostros pero dos son los más evidentes, los más intensos y los más desoladores. El primer rostro es la muerte del ser querido, la muerte del ser querido es una tragedia muy difícil de sobrellevar. Pero, el rostro aún más complejo, más tortuoso es la muerte personal que experimentamos en nosotros mismos, muere también en nosotros la esperanza, la ilusión, lo único que nos queda es el dolor, el sufrimiento y una melancolía, entonces, el cariño es ese lazo continuo que la muerte jamás podrá separarnos.
El amor que yo creo y conozco, es el que se construye día a día, con sus altos y bajos, con sus alegrías y sus penas. El amor es el que siempre florece, el del buen carácter frente a la adversidad, el de una sonrisa por la mañana, es el del apoyo frente a nuestros desánimos, es el del roce inconsciente, es el del beso suave, el de la ternura, el del respeto, el del paseo, el del abrazo, el roce de los cuerpos, en el apoyo frente a la enfermedad, es el del beso en la frente, es el calor de una cama con los pies gélidos, es la mirada comprometida, es el querer de la arruga de nuestro rostro que sale por la mañana, es el amor construido con el sentimiento y no en el abandono, es el de la perpetuidad.
Cuando el ser querido se va nuestra sonrisa se convierte en llanto y nuestros sueños se derrumban y el alma se queda sola en la oscuridad porque el día se convierte en noche y la noche en implacable pesadilla
Esperemos que todo salga bien ya que veo a tu hijo muy preocupado y ha estado hasta llorando, así que por el bien de él, deseo que el niño se ponga bien pronto yo se que va a ser un problema para él, la crianza del mismo, pero él lo ha querido, yo mientras viva lo ayudare en lo que pueda, después Dios dirá. hay tantas cosas vividas, hay tantas ocasiones que me gustaría volver a vivir, tanta gente a la que volver a ver tantos sentimientos, deseos, debo a tanto a tantas personas pero en especial a mi Loly, ella ya lo sabe ¡¡¡ ESTAMOS TAN CERCA Y A LA VEZ TAN LEJOS!!!
La vejez y la soledad son palabras no agradables, existe un momento en nuestra vida que las cosas tienen que dejar de ser como eran para mejorar en muchos aspectos. Todas las vivencias que estoy teniendo, pero no disfruto de ellas, fui feliz con lo que tenía hasta que mi Loly se fue con Dios, creo que la soledad es solo un estado, que cuando comience a disfrutarla se terminara.
Un tema cercano a mi corazón. Tengo setenta y cuatro años. Me retire hace casi diez años después de vivir una vida laboral activa y llena de acontecimientos.
El estado de mi salud durante toda aquella época fue bueno, al lado de mi esposa Loly. Hasta hace más de cuatro años que ella se fue al cielo, desde que ella se fue he tenido que acudir a Urgencias a causa de la subida de tensión, así como paso el ITV (me refiero a un examen semestral del cardiólogo) Pero me sigue fascinando este asunto que es envejecer, y que las dolencias se multiplican, a nuestra edad.
Yo personalmente le recomiendo a todos que no se queden solos, que busquen una pareja para compartir su vida, no importa la edad que se tenga, aunque yo no lo haya hecho y vivo solo porque el cariño que le tenía y tengo a mi esposa Loly, no quiero volver a compartirlo con nadie más, porque yo soy de la creencia de que el ser humano por naturaleza no es solitario o ermitaño, a pesar de eso que algunos dicen que nacimos solos y nos moriremos solos. Una vejez sola, va a depender en gran medida del modo de ver la vida de cada uno, de la óptica conque veamos la vejez y la soledad como tal. Porque se puede estar solo de muchos modos, con uno mismo, o acompañado.
En general los padres y los hijos a veces no nos comprendemos, en verdad que solo nos importa cómo van en sus estudios, darles de comer y de vestir, pero en 80 % los padres dialogamos poco con los hijos, deberíamos contar con la opinión de ellos ya no son unos críos y tienen que tomar por si solos sus decisiones en las cuales los padres debemos asesorarlos en lo que podamos y creamos entender que es lo justo, si no porque tener hijos implica un compromiso y estamos obligados a cumplirlo, se que lo padres exageramos ,pero no solo podemos decir lo malo de nosotros hay también cosas buenas que ternemos para con ellos, pero llegamos a una edad en que los padres dejamos de ser amigos de los hijos, pero en el fondo seguimos creyendo que son unos niños y los queremos de la misma manera que cuando eran críos.
Solo estoy pasando por un muy mal momento, recuerdo que la vida es así, tiene sus altas y sus bajas, debo concentrarme en los buenos momentos que pase con mi esposa Loly, recuerdo que son inolvidables, pero debo sentirme satisfecho porque no todo el mundo ha logrado tener una pareja como la mía, esto es algo difícil de lograr y más en los días que estamos viviendo, estoy pasando por un proceso de adaptación, compartí mi vida con mi Loly más de 50 años, quisiera decirte tantas cosas, pero mi mente trabaja y traba a ritmo acelerado y no soy capaz de seguir su marcha, tantas cosas que deje de decirte que ahora me vienen a la mente y mis ojos se vuelve a llenar de agua, nunca se acaba y solas salen nada mas pensar que estoy solo que tú no estás a mi lado y yo en esta casa completamente vacía aunque este llena de gente, tus hijos y tus nietos, pero en ella me siento como un extraño, deseo irme y vivir solo y seguir con mi sufrimiento hasta que Dios quiera, recuerdos inolvidables son los que marcasteis en mi corazón, momentos maravillosos marcados en mi mente y que vivimos los dos durante la convivencia de más de 50 años, Lolilla, para siempre estarán en mi, en mi alma y en mi corazón, esos recuerdos inolvidables vivirán en mi eternamente.
Hoy es 23 de enero de 2010, sábado estoy solo, completamente solo, por eso me dan muchas ganas de llorar al acordarme de ti, me siento en nuestro sofá y miro y remiro tu lado, pero siempre esta vacio y las lagrimas se asoman a mis ojos es la hora perfecta, mejor dicho el día perfecto que al estar solo mis pensamientos solo están dedicados a ti, hoy no me salen palabras para seguir escribiendo en estas páginas dedicadas todas ellas a ti, el pensamiento es tan veloz que no te da tiempo a recoger tus recuerdos y plasmarlos en ellas. Son las 19, horas PM y solo tengo delante mis la TV y un retrato tuyo en el que miro miles de veces cada día y aun me parece mentira que no estés a mi lado.
No sé qué definición darle a lo que siento, Lolilla, cuando hace tanto tiempo que me separaron de ti. Es como un desgarro interior y como una única cura: eres tú. Creo que la mejor definición es: el cariño que te tengo. ¿Es eso lo que provoca el cariño? Y cuantos más días pasan más grande se hace lo que siento y más dura es la espera, aunque a veces, como hoy, como todos los días en ya no estás a mi lado me flaquean las piernas y busco mil y una forma de hacer que el tiempo pase, que pase, que pase y vuelva a pasar, para poder estar a tu lado de una vez por todas, para siempre.
Nunca pude pensar que sentir un vacío tan grande en el corazón fuera sinónimo de cariño, pero cuanto más lo vivo más cuenta me doy que es así. Y es que cuando estabas conmigo aquí en la tierra provocabas que no hubiese ni un resquicio que pudiera ser ocupado por nada ni por nadie. Con tu sola mirada hacías que se despertase en mí todo el cariño que te tengo
. Tan cerca y tan lejos a la vez. Quizás más que un vacío es un encogimiento del corazón solo en pensar en ti. Siento como el corazón oprime con fuerza mi pecho y lucha por latir como lo hacía cuando estabas junto a mí. ¿Ha sido un día bueno?, No lo puede ser tú no estás a mi lado, físicamente, pero te llevo en mi corazón.
¿Por qué el destino nos castigo de esa manera? ¿Por qué no nos dejo juntos? ¿Por qué tanto mal? ¿Por qué tanto dolor y tanta agonía? ¿Acaso no nos lo merecíamos el estar siempre juntos e irnos con El agarrados der la mano? es lo que hace que mi corazón siga latiendo y a la vez lo que se vaya deteriorando poco a poco. Cuanto más te recuerdo más me doy cuenta de lo mucho que te quiero y con más fuerza me late el corazón.
Si pudiera explicar lo que me hace sentir la nostalgia cada vez que pienso en ti el dolor que siento, que es lo que me impide llegar a volver ser feliz. Añoro tus caricias, tus ojos, tus labios, incluso todas esas frases tontas que decías vagamente sin sentido con tal de robarme una sonrisa cuando estaba triste. Te extraño tanto. Echo de menos todos esos momentos en que aun estando en silencio podíamos llegar a sentir lo que el otro quería decir. Era un sentimiento tan bonito. ¡Qué bello es seguir queriéndote y no poder disfrutar de ello! Espero que algún día termine esta agonía.
Y yo creo que padezco de “soledad crónica”, cada viernes siento como recaigo en mi “dolencia”. El mundo se viste de fin de semana, se huele en el aire que la gente es más feliz y mi soledad se resiente, esta tarde y como todos los fines de semana desde que tú me faltas Loly, me ha dado en el centro del corazón, estoy triste, cansado y no sé cómo expresarlo, son tantos los años, sintiéndome así, solo.
Soy un hombre ya muy mayor (74), que desde ya desde hace unos años empecé a sentir el profundo deseo de no estar vivo, de desaparecer, de no existir. Socialmente soy considerado inteligente, de carácter dócil. En estos últimos cuatro años he tratado de esforzarme siempre, luchando día a día con esta desesperanza que siento hacia la vida. Actualmente no me relaciono con nadie (fuera de la gente de mi familia).Ellos no saben lo mal que estoy. Tengo miedo de decírselo, ya que no quiero preocuparlos. Ellos tienen ya sus problemas familiares. No quiero despertar, no quiero levantarme. Siento que Dios me ha abandonado desde que te llevo a su lado.
No quiero que amanezca, estoy cansado de la vida desde que tú no estás, porque ahora siento que no hay nada en ella que valga la pena, soy un hombre aburrido, apagado, temeroso y la verdad no se qué hacer a veces pienso que nunca debí nacer, mi vida ahora no tiene sentido, como si solo durmiera y caminara solo por inercia.
La soledad es la única que nos entiende y nunca cuestionará todo lo que pensemos. La soledad es el mejor aliado cuando se está triste. Realmente, ¿sabemos lo que significa esa palabra? Es pesar y melancolía que se sienten por una ausencia, la pérdida de la persona querida. ¿Cómo nos sentimos cuando sufrimos de soledad? casi siempre se siente uno abandonado, aislado, desamparado, necesidad de llorar, pena, tormento. No siempre podemos estar acompañados y el estar solo no siempre es sinónimo de angustia, pues podemos descansar, disfrutar de la paz y el silencio o, sencillamente, meditar. Sin embargo, sentirse solo es muy diferente, pues puedes estar rodeado de personas y sentir la soledad. Entiendo que el miedo a la soledad es muy difícil de superar, es bastante dañino, pues nos lleva a un estado de tristeza y de baja autoestima. Creer que nos equivocamos y que perdimos a esa persona que tanto nos aportaba nos lleva a ese estado. Si nos encerramos en nosotros mismos es como reconocer que hemos caído derrotados. Soledad, a veces, mi confidente, a veces lágrimas frías, pero ante todo y por siempre, mi amiga.
Ahora deambulo como un muerto viviente entre estas paredes, que más que un hogar se asemejan a una cárcel. Todos los días siento frío, aún arropándome, en nada supera el calor que me daba tu cuerpo. Ya no hay comedia o parodia que valga ante esta ausencia, esta soledad; tengo hambre de tus besos, de tus caricias. Ya van 4 años y 6 meses que faltas de este mundo. Daría todo por tu regreso, por tenerte aquí. Quizá no lo haya dado todo, supongo que falta algo. Así es, falta ofrecer mi vida por tenerte a mi lado, creo que es mejor despedirme así apresuro mi partida de este mundo para acompañarte al tuyo, sólo me conformaré con sentir algo de tu presencia.
Siento un escalofrío atroz recorriendo mi espalda, es el frío de la soledad que se agolpa entre mi ropa y ésta ya no me sirve, ya no me abriga, ya no me protege. Frío y soledad es lo que me queda, y el vago recuerdo de tu calor. Aquel calor que m e hace sentir vivo de nuevo, ojala lograra recuperar aquel calor que tanto deseo.
Quisiera que alguien me dijera la razón por que mi Loly nunca sale de mi mente, creo que es por una sola razón si ella que ya no está presente, es porque aun vive en mi, las personas se inmortalizan solo si viven realmente en nuestros corazones.
La muerte tiene muchos rostros pero dos son los más evidentes, los más intensos y los más desoladores. El primer rostro es la muerte del ser querido, la muerte del ser querido es una tragedia muy difícil de sobrellevar. Pero, el rostro aún más complejo, más tortuoso es la muerte personal que experimentamos en nosotros mismos, muere también en nosotros la esperanza, la ilusión, lo único que nos queda es el dolor, el sufrimiento y una melancolía, entonces, el cariño es ese lazo continuo que la muerte jamás podrá separarnos.
El amor que yo creo y conozco, es el que se construye día a día, con sus altos y bajos, con sus alegrías y sus penas. El amor es el que siempre florece, el del buen carácter frente a la adversidad, el de una sonrisa por la mañana, es el del apoyo frente a nuestros desánimos, es el del roce inconsciente, es el del beso suave, el de la ternura, el del respeto, el del paseo, el del abrazo, el roce de los cuerpos, en el apoyo frente a la enfermedad, es el del beso en la frente, es el calor de una cama con los pies gélidos, es la mirada comprometida, es el querer de la arruga de nuestro rostro que sale por la mañana, es el amor construido con el sentimiento y no en el abandono, es el de la perpetuidad.
Cuando el ser querido se va nuestra sonrisa se convierte en llanto y nuestros sueños se derrumban y el alma se queda sola en la oscuridad porque el día se convierte en noche y la noche en implacable pesadilla
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