Hoy y casi a mediados de diciembre del 2009 comienzo una nueva página, para decirte que te sigo queriendo y que llegan unas fechas muy malas para mi, ya que todas ellas son muy familiares y tan solo nos queda en nuestros corazones tu recuerdo, no tengo ganas de hacer una cena de navidad ni celebrar nada solo quiero que tu estuvieses a mi lado y aunque fuera un solo bocadillo seria celebrar estas fiestas en tu compañía con la alegría que daría tenerte entre nosotros.
Deseo escribir todos los días hasta que se termine el año y empiece el nuevo, mucho es el tiempo en que estas ausente de nosotros y te deseamos que en tu nueva vida al lado de Dios seas todo lo feliz que fuisteis en la tierra a nuestro lado.
Creo que en el fondo, todo el mundo estamos deseando que pase la Navidad. Para mí, es triste la Navidad, siempre falta alguien, algún ser querido, con el que ya no puedes compartir esa cena, esa copa de brindis, y lo peor de toda esa conversación donde se hablaba y discutía de cosas tontas, pero que hacen tanto bien a las personas. En mi caso, me falta la persona más querida: mi esposa Loly. Así que la Navidad, según se acerca en el calendario me va envolviendo de una tristeza y melancolía que no soy capaz de superar ni controlar. Tengo otras tres personas conmigo muy queridas y que gracias a ellas puedo afrontarla: mis tres nietos. Una vez que han pasado todas estas fechas, siempre digo lo mismo, para el próximo año si existo, será diferente, pero nunca es diferente. Pero, no sé qué ocurre ni lo que pasa, que al final por una cosa o por otra se desvanece el encanto y surge la tristeza de todos los años. Así que por eso estoy deseando que pasen todas estas fiestas. Gracias a Dios, ya están llegando a su fin. Para mí es un alivio.
La verdad, es que no soy nada especial. Estoy jubilado, nunca he escrito otra cosa que no sea las paginas que le escribo a mi esposa Loly. Algunas de estas páginas debían de ser buenas, pues me han mandando muchos correos diciéndoles que les gusta y que les hace llorar. Me encanta leer y también me gustaría saber expresarme como soy escribiendo en este blog las experiencias de todos estos años en que ella me falta y que he vivido, más lo que estoy viviendo en estos momentos. Ya sé que no le interesará a nadie, pero voy a hacerlo. Mi vida ha tenido de todo, bueno, regular y malo ¿pero cómo podría apreciar lo bueno si no hubiera pasado antes por los malo? Hay que vivirlo.
Soy de pocas palabras, no se plasmar nada bien mis sentimientos en este PC. Pero de todas las experiencias de esta vida se aprende y hasta las muy malas nos enseñan y nos hacen madurar y seguir adelante. Todo transcurre tan normal, o al menos así parece, pero en mi todavía el sufrimiento no tiene cese, más aun recuerdo aquella noche triste en que todos la despedimos pero de qué sirve la presencia de todos, esa noche, si ella ya no está, cuanto daría por que estuviera en casa con nosotros otra vez, injusta es esta vida, que con tanto dolor la tengo siempre presente en mi corazón.
Ha llegado otra navidad más a nuestras vida; pero quizá esta duele más que todas para alguno de nosotros, por muchos motivos, La alegría agridulce que se trata de retener casi a la fuerza en el corazón, nos recuerda que muchas cosas ya no podrán ser esta navidad; los seres queridos que se nos han ido los años anteriores ya no están con nosotros, ¡ya no estarán nunca más!, y cuánta falta nos harán sus risas, sus bromas, sus palabras, sus accione ¡Ya no puede ser!.
Nuestra vida está llena de días especiales y que nos recuerdan la pérdida de un ser querido de una forma aguda; estos días nos recuerdan el día de los difuntos, el día en que Dios se la llevo y muy particularmente, la navidad, son épocas del año donde los sentimientos de la perdida de la persona querida se ven magnificados, algunas veces no somos conscientes de ello y como nos afecta, no es de extrañar que se anticipe el malestar unos días antes y se siente uno mal durante unos días después, estamos más irritados, deprimidos y ansiosos. Cualquiera que sea nuestra edad, los días festivos sin la persona querida, son ciertamente muy difíciles y acompañadas de de lagrimas y un inmenso anhelo, es difícil estar sin la persona amada y tener que ajustarse a esa tradición por obligación y sin quererlo. Todo esto suele acompañarnos de una gran cantidad de angustiosas preguntas: ¿Qué es lo que me está pasando? ¿Si seré capaz de aguantar esto? ¿Realmente deseo sobrevivir a esto? ¿Lo que siento es normal? ¿Me estoy enloqueciendo? Me duele el cuerpo, el alma, el espíritu, el pasado, el presente, el futuro, todo lo que quiero es pasarlo de una ve y rápido.
No encuentro paz y tranquilidad en ningún tipo de celebración; lloro con cada adorno que se pone en el árbol de navidad, con cada vela encendida. Se siente rabia contra el destino o contra Dios por permitir que una vida tan feliz y tranquila tomara ese rumbo, son días donde realmente nos damos cuenta del vacío existente.
Siento tantas emociones que algunas veces me siento sobrecogido, abrumado por ellas. Las lágrimas pueden traer serenidad a nuestra alma y corazón. Espero que estas páginas puedan traerme algo de consuelo. Dejo que broten las lágrimas, el llorar es bueno. Un adiós a mi Lolilla me deja el alma herida y cuando esto me sucede siento que me ahogo sin embargo no hay heridas que el tiempo no pueda curar pero queda la cicatriz que esa nunca se va.
Parece que fue ayer cuando empecé a escribir en esta página digital y ya han pasado más de cuatro años. Ya estoy otra vez a las puertas de una nueva Navidad. Esta será la quinta navidad que pasaremos sin ti Lolilla no puedo describir mi tristeza y el vacio que siento no se qué hacer, pero la verdad quisiera esconderme y llorar y gritar por qué no acepto que ya no estés, por más que me digan no lo puedo tomar de otra manera me siento tan solo sin ti Loly, aunque me falte un gran pedazo de mi corazón y de mi alma, sé que no volveré a ser feliz como era antes eso es imposible porque ella no estará aquí pero tratare de hacer lo mejor que pueda, siento que nadie me entiende me dicen tienes que salir adelante, pero no lo puedo aceptar, creo que el tiempo me ayudara a tomar las cosas con resignación pero todavía no he llegado ahí.
Estoy en casa es sábado Lolilla y tengo a tus dos nietas aquí Andrea y Patri no se van de la casa ni aunque las eches ahora está cantando Andrea una canción que está en la tele, hoy , esta mañana por los menos estoy acompañado de ellas, siento menos la tensión que me produce los fines de semana, la soledad de momento se ha ido, pero volverá en cuanto ellas se vayan si las vieras, veras sobre todo Andrea ya es una mujer la otra va pero es más niña solo tiene 11 años y todavía juega con sus muñecas, tiene el carácter de su abuela Teresa la otra saco el tuyo y todo lo que hace es como si tu estuvieses aquí ya que ella te copia en todo hasta los pendientes, ya se ha puesto dos en una oreja y dice mira abuelo igual que mi “Yayi”, aun te sigue llamando así, creo que ella y Dieguito son las que más se acuerdan de ti, dieguito quiere venir conmigo al cementerio a ponerte los ramos de flores dice que el ya puede subir la escalera y darte un beso en tu fotografía, es muy osado y muy valiente también es un tío que no hay quien pueda con él hay que hacer lo que él dice, pero lo quiero tanto como te quiero a ti. Aunque a veces me hace enfadar por las cosas que hace, pero es el mejor amigo que tengo y me comprende.
Ya es Diciembre del 2009, estas páginas de hoy están llenas de melancolía, de nostalgia, la oigo contestarme, la veo sonriéndome con su mirada franca y cordial. Comprendí cómo el hombre, desposeído de todo en este mundo, todavía puede conocer la felicidad, aunque sea sólo momentáneamente, si contempla al ser querido ausente.
Quiero decirte Lolilla ya que estamos próximos a la Navidad: "Así te recuerdo". "Esto fue lo que me enseñasteis". "Esto ha sido lo que aprendí al compartir contigo mi vida". Dicen que el ser humano no hemos nacido para vivir sólo, puede ser, no me siento orgulloso de vivir solo, aún me cuesta, me cuesta mucho, pero he aprendido a hacerlo y a soportar la soledad sobre todo en estos días en que se acerca la Navidad y lo más querido está ausente para siempre.
Hoy día 14 de Diciembre 09 ha llegado tu hijo Cefe me ha venido a buscar y hemos ido juntos al cementerio, te hemos puesto flores y me ha invitado a comer así que me iré con él, para estar aquí en casa a las cuatro, e ir en busca de los niños al cole, está bien han tenido que traer la niña para Tenerife por el enorme frio que hace en Toledo. Hombres que llevamos clavado un dolor muy profundo en nuestra alma, la mirada perdida, la esperanza sobándonos lastimosamente nuestra razón, y un grito desesperado queriendo aferrarme a una ilusión que se difumina en el aire, mi sueño roto en mil pedazos por la añoranza, la tristeza, la impotencia, la melancolía, la espera inútil de algo que ya no tiene regreso posible a mi vida.
Todo en mi alma es oscuridad, tristeza, dolor, reflexión y lágrimas. No le encuentro ya más sentido a mi existencia y la misma navidad que se aproxima, me va doliendo. Dos lágrimas y muchas más ¿Por qué no?, rodando por mis mejillas encendidas, intentos por recuperar la fe, la voluntad, la paz y al ser querido que Dios se lo llevo. ¿Por qué me duele tanto la navidad cuando no tengo a mi lado a quien más he querido en la vida? Nos hacemos tantas preguntas que se quedan sin respuesta: ¿Quién soy ahora?, ¿Por qué, para qué y por quién sobrevivir ante mi derrota?, ¿Cómo volver a empezar?
Pero para mí, la navidad representa todo lo contrario: Recuerdos dolorosos, recuerdos exhumados que atormentan la razón y me devastan al corazón, lo único que deseo es encerrarme, aislarme, no quiero fiestas, no quiero visitas en casa, no quiero saber más nada del mundo exterior. Me meto en mi propio mundo de pensamientos y sentimientos que constituyen toda una vorágine de sensaciones y percepciones dolorosas, una pobreza de espíritu con ideas tan tristes sobre el verdadero sentido de la navidad. No sé que me ha pasado he estado con tu hijo y hemos comido juntos, con Julio y el padre y hermano del aquel amigo que estaba en el Corte Ingles, hemos hablado reído, incluso algunas bromas después hemos llevado a tu hijo al aeropuerto y a mí me trajo Julio a casa, fui en busca de los niños y los he traído del colegio, pero nada más llegar a casa me ha entrado una tristeza y una pena por ti Lolilla y me he echado a llorar y aun sigue la pena que está dentro de mí y se asoma de vez en cuando, esto es un sufrimiento continuo y ya mi cuerpo no lo puede aguantar, se me nota la tristeza en los ojos y en la mirada cuando hablo con alguien y me lo dicen, estas triste y yo me sonrió y digo, no, ahora son solo recuerdos que me vienen a la mente
¿Será la Navidad un tiempo de alegría y paz? Es común que para algunos se llegue a convertir en lo contrario, ya que en estas fechas pocos están exentos de las penas y el sufrimiento de haber perdido un ser querido, no para todos es motivo de alegría y yo me sumo a ellos porque es injusto pasar una navidad solo, sin tus seres queridos, es cierto que en navidad, parece que se nota más su ausencia, por lo menos a mí me pasa, me hace sentir muy triste, pero pienso que tuve una gran suerte por haberla tenido cerca, porque me quisiera, por haber compartido muchos años con ella. Y dentro de mi corazón, siempre seguirá compartiendo la navidad conmigo.
Navidad y Año Nuevo no son sólo fechas de celebración, regalos y brindis para la gran mayoría de la gente, sino que para una parte importante de personas es sinónimo de nostalgia, pena y hasta de lágrimas. Son las personas que hemos perdido hace unos años a un ser querido que, falleció producto de paro cardiaco y que me dejo un dolor que a veces cuesta afrontar. Entonces ¿cómo sobrellevar la muerte de un ser querido en Navidad o Año Nuevo? Esa es una pregunta que difícil de hacer y de responder, lo cierto, es que durante estas fechas, la felicidad de los regalos y el compartir se entremezcla con la soledad, angustia, nostalgia y otro sentimiento, pues mi Loli ya no está entre nosotros.
Se acerca la navidad mil recuerdos llegan hoy a mi memoria, recuerdos tristes y también felices de mi juventud perdida, cuanto diera hoy Dios mío por poder abrazar a mi querida Loly y brindarle mi sonrisa, aunque solo fuera por un momento, mi sonrisa se ha marchitado con el paso del tiempo, al sentirme solo y desprotegido hoy me invade una sensación una sensación de amargura de tanto llorar, mi alma está seca, en mi pecho se anida una gran pena porque se ha convertido en una condena tu desaparición de este mundo.
Yo, cuando era niño, me imaginaba la navidad como una época del año bonita, en la que se reunían todos los familiares en torno a una mesa para celebrar la Nochebuena. Este es uno de los motivos por los que perder la inocencia te das cuenta de que no es tan bonita y que solo deseas que pasen pronto esas dichosas fiestas que te amargan la vida ya que en nuestra familia falta el motor principal es decir mi esposa mi Lolilla, y es que cuando creces y te haces muy mayor, te das cuenta de que a veces no es esa Navidad que en mi inocencia creía.
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